La derogación de la Ley Ovina —una medida dispuesta por decreto del presidente Javier Milei— podría poner en riesgo las tareas de búsqueda de agua en la región centro-sur de Río Negro. El Gobierno nacional reclama un equipo perforador adquirido por la provincia en 2012, con fondos previstos por esa normativa para fortalecer a los pequeños y medianos productores ovinos.
El impacto de la Ley Ovina para el agua de la Región Sur
La perforadora, de fabricación nacional, fue adquirida con el objetivo de garantizar el acceso al agua en localidades y parajes alejados del territorio rionegrino, especialmente en zonas donde no existen cursos superficiales accesibles como los de las cuencas de los ríos Negro o Limay.
Durante su etapa de mayor actividad —hasta 2019—, la maquinaria permitió abastecer de agua al 47% de los productores ganaderos y al 53% de las comisiones de fomento de la Región Sur, según datos oficiales. En los últimos años, gracias a un convenio entre el entonces Ministerio de Producción y Agroindustria (hoy Desarrollo Económico y Productivo), la Cooperativa de Agua de Ingeniero Jacobacci y la Unidad Ejecutora Provincial de la Ley Ovina (UEP), el equipo fue instalado en Jacobacci, la localidad más importante del sur provincial.
Luego de una etapa de reparación, la Provincia proyectaba reactivar la perforadora y ampliar su alcance, con un enfoque centrado en el apoyo al sector productivo.
Sin embargo, la reciente derogación de la Ley Ovina —dispuesta por el Ejecutivo nacional hace apenas tres semanas— interrumpió ese proceso. Ahora, el Gobierno nacional reclamaría la titularidad del equipo, argumentando que fue adquirido con fondos federales.
Desde el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo confirmaron a este medio que ya se presentaron dos solicitudes formales para que la perforadora sea cedida a la Provincia, con el objetivo de hacerse cargo del mantenimiento y acordar su uso con la Federación de Entidades Rurales. Se esperan definiciones en los próximos días.
En paralelo, el bloque legislativo de Juntos Somos Río Negro (JSRN) presentó un proyecto de comunicación para mostrar preocupación ante la disolución de la ley y sus efectos para la actividad ganadera de la Línea Sur.
Una pérdida valiosa
“Si este equipo se lo llevan, sería una pérdida tremenda y totalmente innecesaria. Estoy seguro de que en Buenos Aires no le van a dar uso: va al desguace, al remate o simplemente queda parado. Acá sí es necesario. Hay que buscarle la vuelta, es un verdadero desafío”, advirtió Guillermo Aguirrezabala, técnico del Conicet y especialista en hidrogeología, en diálogo con Literal.
Aguirrezabala, referente también en el campo de la paleontología, sería uno de los encargados de liderar una nueva etapa en la búsqueda de agua en el centro-sur rionegrino, una región severamente afectada por la sequía en los últimos años. En ese sentido, el técnico oriundo de Comallo remarcó la importancia del acompañamiento estatal en zonas con escaso interés para el sector privado.

“No hay un mercado privado que pueda sostener, hacer crecer y desarrollar esta actividad. Si no hay ayuda del Estado, va a ser imposible. Los productores vienen golpeados por las cenizas, por la sequía recurrente —que en algunos casos apenas permitió recuperar el 50% del stock—, por la caída del precio de la lana, y por la baja sostenida en la producción ovina. Ante esa complejidad, hay una demanda creciente por el agua y por este equipo”, explicó.
El técnico del Conicet también advirtió que retirar esta maquinaria tendría un impacto “transversal”: “Esto no solo afectará a los productores; también impactará en los pueblos y en las comisiones de fomento. En Jacobacci, por ejemplo, se está desarrollando la minería, y van a necesitar agua”
Las herramientas con las que cuenta Provincia
Aguirrezabala explicó que la perforadora funciona con un sistema de inyección de lodo, un método que permite excavar pozos de agua utilizando una corriente de lodo a presión para cortar el suelo y extraer los sedimentos.
“Vos arrancás con un volumen de agua, que luego se reutiliza porque se va rebombeando. Solo se extrae el detrito (sedimento) que decanta de la perforación”, detalló el especialista.
No se trata del único equipo perforador con el que supo contar la provincia. Existen registros de maquinarias más antiguas adquiridas durante las décadas del ’70 y del ’90, aunque todas fueron desguazadas a comienzos de los 2000. En 2018, en tanto, se incorporó un nuevo dispositivo que opera mediante un sistema de aire, una tecnología que permite abaratar costos y facilita la perforación en zonas donde el agua escasea.
Cuál era el nuevo objetivo de la perforadora
“Apostábamos a usar el equipo con otro tipo de enfoque respecto a cómo se venía utilizando hasta ahora: la idea era comenzar a trabajar en distintos puntos de la Línea Sur”, señaló Aguirrezabala, en referencia a los planes que estaban previstos para implementar con la perforadora.

El especialista sostuvo que su propuesta contemplaba el uso del equipo de la provincia, para avanzar con un mapeo más preciso del subsuelo. “La idea era caracterizar mejor el centro provincial, comprender qué se perfora, cómo se comporta cada formación, y encarar de una vez por todas el problema de fondo: la falta de agua en la Región Sur viene agravándose y no muestra señales de mejora”.
Frente al reclamo del Gobierno nacional por la titularidad del equipo, el paleontólogo lamentó que una eventual pérdida de la perforadora significaría frenar un proceso técnico y estratégico que estaba en marcha. “Si Nación, por una cuestión casi de capricho, se lleva este equipo, lo que se pierde no es solo una herramienta, se frustra una metodología de trabajo que busca entender mejor nuestros acuíferos y planificar a largo plazo”.
De lo macro a lo micro
La iniciativa impulsada por Aguirrezabala apuntaba a realizar un muestreo más fino de la situación del agua subterránea. En ese sentido, recordó que desde 2010 la Provincia comenzó a desarrollar estudios regionales financiados por el CFI, orientados a describir a gran escala las distintas formaciones hidrogeológicas del territorio rionegrino.
En los últimos años, agregó, se empezó a evidenciar un interés más marcado por investigaciones de menor escala y mayor precisión, centradas en sitios clave para la extracción de agua y en la duración de las perforaciones. Un ejemplo de ello ocurrió en Comallo, su localidad natal, donde en 2022 un equipo de investigadores comenzó a estudiar las reservas disponibles. Desde 2011, esa zona se encuentra en emergencia hídrica.
Sequía en Río Negro
Un informe elaborado por Provincia y el INTA en 2022, señaló que los indicadores climáticos y satelitales confirmaron una preocupante reversión en la mejora hídrica que se había registrado en Río Negro a comienzos de la década. El análisis del índice de vegetación y las precipitaciones mostró un marcado deterioro, especialmente en el centro y este de la provincia, con registros muy bajos en localidades como Valcheta, Maquinchao y Sierra Colorada. Esta situación afectó severamente el crecimiento de pastizales, principal fuente de alimento del ganado, y expuso nuevamente la fragilidad de las reservas hídricas en la Región Sur.

El escrito advierte que la distribución irregular de las lluvias limitó la acumulación de forraje y provocó el secado de lagunas y pozos en zonas clave. El centro provincial —incluidos los departamentos de 25 de Mayo, 9 de Julio y Avellaneda— fue una de las áreas más afectadas. En este contexto de emergencia sostenida, la disponibilidad de herramientas como la perforadora reclamada por Nación se vuelve estratégica, no solo para el abastecimiento productivo, sino también para garantizar el acceso al agua en comunidades rurales.
La administración rionegrina dio un primer paso este año para dar respuesta al problema. La empresa Aguas Rionegrinas comenzó a hacerse cargo de la captación, provisión y distribución de agua potable en las comisiones de fomento de el El Cuy, Naupa Huen, Aguada de Guerra y Peñas Blancas, distritos gravemente afectados en el último verano.

