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Río Negro

El efecto Boleta Única: cómo son los modelos que se analizarían en Río Negro

En la Legislatura hay proyectos que aún no se debatieron. Conocé los formatos que podrían adoptarse para futuras elecciones provinciales.
La Boleta Única de Papel se implementó con "éxito" en las últimas elecciones.

“Debut exitoso de la Boleta Única de Papel (BUP)”, replicaron los principales medios de comunicación del país a modo de balance de la jornada electoral del domingo. La implementación de la nueva modalidad de votación resultó mayoritariamente práctica y ágil para el electorado, más allá de algunas circunstancias, como el incremento de los votos en blanco en el tramo de Diputados, posiblemente producto del desconocimiento sobre el uso de la BUP.

La efectividad —ahora comprobada— del sistema de boleta unificada vuelve a poner un interrogante sobre la mesa: ¿Cuándo Río Negro dejará atrás las tradicionales papeletas partidarias en sus comicios provinciales?

Una nota previa de Literal reveló que en la Legislatura existen varios proyectos de ley para modificar el Código Electoral en este aspecto. Pero, sin el impulso del oficialismo, esas iniciativas no pasaron de ser más que textos archivados en algún recóndito despacho.

En esta nueva entrega analizamos las propuestas y los modelos que podrían utilizar los rionegrinos en futuras elecciones, si finalmente el cuerpo decide aprobar una reforma en el sistema.

La boleta utilizada en las legislativas nacionales.

La BUP y la opción de lista completa.

En 2022, la bancada del PRO presentó uno de los proyectos más antiguos del repositorio legislativo, que volvió a ser elevado a comienzos del año pasado. La particularidad de esta propuesta es la incorporación del voto por lista completa, algo que Juntos Somos Río Negro (JSRN) rechazó durante el debate por la BUP en el Senado, argumentando que esa posibilidad perjudicaba a los partidos provinciales.

La iniciativa también menciona el tamaño de la boleta única, cuyo formato no deberá ser menor al de una hoja legal (216 x 356 milímetros). Asimismo, determina que deberá incluir la firma impresa de la autoridad de la Justicia Electoral en cada categoría de cargo electivo.

Al igual que el modelo nacional, deberá contener el número de lista, los símbolos partidarios y los nombres de los candidatos titulares y suplentes. Sin embargo, introduce una diferencia: exige incluir las fotografías de al menos los tres primeros candidatos.

Otra variación relevante es la referida a la disposición de las listas, que deberían discriminarse por filas, mientras que los cargos electivos o tramos lo harían en columnas.

Para la votación de cargos ejecutivos, en cada fila deberían figurar el apellido y nombre completos de los candidatos a gobernador y vicegobernador, junto con una fotografía color del primero de ellos. En las legislativas, deberían incluirse los nombres y apellidos completos de los candidatos titulares y suplentes, destacando con una tipografía mayor a los tres primeros titulares.

“Con fines de mayor publicidad, la lista completa de legisladores será exhibida en afiches ubicados en el ingreso de los centros de votación y en las mesas receptoras de votos. Debe entenderse que la voluntad del elector al sufragar por una lista de candidatos titulares a legisladores incluye a los suplentes de esa misma lista”, agrega el proyecto.

Otras características

En el anverso, la boleta única debería contener el año de la elección, la identificación por sección y circuito electoral, y el número de mesa. En el reverso, se reservaría un espacio para las firmas del presidente de mesa y de los fiscales —como ocurría con los antiguos sobres—, además de las instrucciones para la emisión del sufragio y una indicación gráfica de los pliegues para su doblez.

Como ocurre con la BUP nacional, se determina un mínimo de impresión de boletas equivalente al número total de electores registrados en el padrón, con un diez por ciento (10%) adicional para reposición.

Otro cambio sustancial del proyecto del PRO es que mantiene la utilización de los tradicionales cuartos oscuros, a diferencia de los biombos que se utilizaron el domingo 26 de octubre.

La propuesta radical

El bloque de la UCR, integrado por los legisladores Lorena Matzen y Ariel Bernatene, presentó el año pasado un proyecto de Boleta Única que guarda similitudes con la iniciativa impulsada por el espacio de Juan Martin. Sin embargo, mantiene el formato nacional: las columnas para la presentación de las listas y las filas para los cargos electivos.

También introduce una diferenciación en la votación de legisladores por representación poblacional y aquellos por circuitos electorales. En el primer caso, la boleta única deberá incluir los nombres y apellidos de los candidatos titulares y suplentes, junto con la fotografía color de la primera persona en el orden de la lista. Para la elección de legisladores por circuitos electorales, la boleta deberá contener los nombres y apellidos de los tres candidatos titulares y suplentes de cada lista, así como la fotografía color de la primera candidata o candidato titular.

Durante su pase por Diputados, Matzen impulsó este modelo de boleta única.-

En las filas, al lado derecho del número de orden asignado, se ubicará el símbolo o figura partidaria y la denominación de la agrupación política. A continuación aparecerán los nombres de los candidatos, y un casillero en blanco destinado a marcar la opción electoral por tramo de representación, con la leyenda “VOTO POR”, seguida de otro casillero en blanco correspondiente a cada tramo de cargo electivo.

La propuesta del radicalismo establece, además, algunas precisiones sobre el formato. Por ejemplo, dispone que se utilice la tipografía Arial, con un tamaño de letra mínimo de 8 puntos y máximo de 12, y que las dimensiones de la boleta no sean inferiores a 420 milímetros de ancho por 297 milímetros de alto.

La Boleta Única de Sufragio

Los legisladores libertarios Santiago Ibarrolaza, Patricia Mc Kidd y César Domínguez presentaron en septiembre de 2024 una iniciativa de “Boleta Única de Sufragio” que dispone el uso de columnas para las categorías de cargos a elegir y filas para las listas.

Sin embargo, este proyecto introduce mayores precisiones respecto al formato de la boleta. Por ejemplo, establece que los casilleros destinados a colocar la cruz o tilde no podrán ser menores a cinco por cinco milímetros. Además, dispone que la tipografía utilizada para identificar a los partidos, alianzas o agrupaciones políticas debe mantener características idénticas en cuanto a tamaño y forma. Los nombres de los candidatos impresos no podrán tener un tamaño inferior a cuatro milímetros, mientras que las fotografías deberán medir, como mínimo, un centímetro por un centímetro.

Otro aporte de los sectores libertarios es definir qué leyenda debe colocarse cuando una fuerza política no presenta candidatos en un tramo determinado. En esos casos, el espacio deberá permanecer en blanco e incluir la inscripción “NO POSTULÓ” o una expresión equivalente.

Por otro lado, la Boleta Única de Sufragio deberá ser impresa en idioma español, en papel tipo obra de 60 gramos o en un material sustituto, cuyo gramaje no difiera en más o menos del 15%. Además, deberá contener la indicación de los pliegues para su doblado y respetar unas dimensiones no menores a 42 centímetros de ancho por 29,7 centímetros de alto.

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