Tras más de una década de espera, el gobierno de Río Negro confirmó la fecha de licitación del Plan Director de Agua de Roca. La obra, que ejecutará Aguas Rionegrinas (ARSA) con financiamiento de la CAF, permitirá ampliar en un 50% la capacidad de abastecimiento y proyecta una solución para los problemas de suministro por los próximos 25 años.
La apertura de sobres
La apertura de ofertas se fijó para el 11 de agosto. Desde el administración provincial definieron la jornada como «un día histórico para General Roca«, al considerar que se trata del proyecto de infraestructura de mayor envergadura que estará en ejecución en Río Negro.
Según se informó, la Provincia concluyó recientemente los procesos administrativos que restaban luego de la consulta significativa realizada a fines de mayo. De esa manera quedó habilitado el llamado a licitación, con un presupuesto oficial de $38.552 millones.
Una vez adjudicada la obra y firmados los contratos, el plazo de ejecución será de 24 meses corridos. El gerente general de ARSA, Javier Iud, había anticipado que el inicio de los trabajos podría concretarse en octubre, en respuesta a un reclamo sostenido durante años por el municipio y distintos sectores de la comunidad.
Críticas por las demoras
La confirmación del concurso licitatorio llega semanas después de una consulta significativa que expuso las tensiones acumuladas entre la empresa provincial y el Ejecutivo local. El encuentro, realizado de manera virtual, derivó en cruces políticos, reclamos por las deficiencias en la prestación del servicio, cuestionamientos por los tiempos de espera y pases de factura por la deuda municipal con ARSA.
La intendenta María Emilia Soria fue una de las principales voces críticas. Durante la audiencia recordó que el proyecto acumula más de 15 años de postergaciones y vinculó esa demora con las dificultades que enfrenta la ciudad para sostener su expansión urbana.
“Es un sueño roquense que lleva 15 años de demora. El crecimiento de Roca se ha visto condicionado por esta obra trascendental. Hoy barrios como Alta Barda, Quinta 25 o Barrio Nuevo Ampliación siguen dependiendo de camiones para el abastecimiento de agua porque no tenemos factibilidad para extender las redes”, señaló.

Si bien la jefa comunal respaldó la ejecución del proyecto, reclamó mayores precisiones sobre los plazos y recordó que el gobernador Alberto Weretilneck había presentado formalmente la iniciativa en septiembre de 2025, durante el aniversario de la ciudad, sin que hasta ese momento existiera una fecha concreta para el inicio de los trabajos.
“Necesito saber, como intendenta, cuándo se concreta esto, cuándo se licita y cuándo empieza la obra. Los roquenses no podemos seguir esperando más”, planteó.
Desde la empresa, Iud aseguró entonces que el objetivo era completar el proceso administrativo y avanzar con la firma del contrato en un plazo no mayor a cuatro meses. Según explicó, las demoras estuvieron vinculadas a una reformulación técnica y presupuestaria del proyecto. La iniciativa original fue ampliada por decisión del Gobierno provincial para incluir todo el proceso, desde la captación hasta la distribución domiciliaria, lo que llevó la inversión estimada de 18 a casi 27 millones de dólares.
Semanas después de esa audiencia, Soria recibió a Iud en su despacho y volvió a plantear la necesidad de contar con definiciones sobre el cronograma. La respuesta llegó finalmente este martes, cuando la Provincia confirmó la apertura de sobres.
Los detalles del plan director
En cuanto al proyecto, los equipos técnicos de la empresa provincial explicaron que la obra se diseñó en función de las proyecciones de crecimiento poblacional y del incremento de la demanda de agua potable previsto para los próximos 25 años.
La iniciativa contempla una intervención integral sobre todo el sistema de abastecimiento, desde el bombeo de agua en el río Negro y la impulsión de agua cruda hacia la planta de Stefenelli, hasta la ampliación en un 50% de la capacidad de potabilización. También prevé la construcción de nuevos ductos de bombeo hacia las zonas altas de la ciudad y la generación de nuevas reservas de almacenamiento.
Además, se ejecutarán cañerías destinadas a mejorar el abastecimiento en la zona noroeste, particularmente en barrios como J.J. Gómez y Carlos Soria.

El proyecto será financiado por la CAF —Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe—, organismo que exige altos estándares técnicos, ambientales y sociales para este tipo de intervenciones. De hecho, durante la etapa de construcción, los informes técnicos advierten que podrían producirse afectaciones temporales vinculadas al movimiento de suelo, alteraciones en las vías de circulación existentes, remoción parcial de la cubierta vegetal y modificaciones en el drenaje superficial producto de las excavaciones.
No obstante, desde ARSA remarcaron que el proyecto ya cuenta con la aprobación de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro.

