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La campaña de JDRN: ¿un plebiscito de gestión?

JDRN centró su estrategia en la gestión y en el territorio, una línea que, según el oficialismo, marca su distintivo. Un análisis sobre su alcance y su eficacia en el actual contexto electoral.
Alberto Weretilneck durante el lanzamiento de la alianza con la UCR, la CC-ARI y el MPP.

La estrategia electoral de Juntos Defendemos Río Negro (JDRN) no se aparta demasiado de la ensayada en campañas anteriores, en especial la de 2021, cuando el espacio logró imponerse y retener una de las bancas en disputa en la Cámara de Diputados. El mensaje sigue siendo provincialista, diferenciándose del «centralismo porteño» y manteniendo un discurso crítico hacia el Gobierno Nacional, sin mencionar directamente al presidente Javier Milei.

Sin embargo, los contextos políticos cambian y, con ellos —advierten algunos analistas—, debería producirse una relectura de las estrategias para adecuarlas al escenario actual, tanto del país como de la provincia que JDRN busca conquistar. No obstante, el oficialismo parece apoyarse otra vez en la figura de Alberto Weretilneck, que pone su imagen al servicio de la contienda y carga sobre sus espaldas la proyección de los candidatos en estas elecciones.

Sin más alternativa

“Me parece una posición acertada”, aseguró Ricardo Vignoni, consultor con más de 36 años de trayectoria en la política rionegrina. A su entender, el oficialismo provincial no tenía demasiado margen en esta campaña más que apostar a mostrar gestión y, al mismo tiempo, evitar una confrontación directa con la figura de Milei.

“Salió el gobernador a exhibir lo hecho, a ponerse la campaña al hombro porque los candidatos no miden. Optó por plebiscitar su gestión, que no es buena. Sin embargo, en un escenario tan comprimido, de tercios, esta estrategia le permite alcanzar el objetivo”, analizó.

Vignoni consideró que, para el Gobierno, no existe un argumento discursivo más sólido que el de demostrar capacidad de gestión a través de obras, sobre todo en un contexto adverso en materia de recursos. Para él, este discurso se plantea en términos generales y evitando nombres propios.

Encuentro con intendentes en Villa Regina.

“Eligió ese lugar que en principio parecía complejo, porque nadie esperaba que Milei cayera tantos puntos. Y ahora lo tiene a un paso”, opinó, señalando además que el cambio en la percepción sobre el gobierno libertario abre un escenario más favorable para JDRN.

Para el consultor, la alianza que lidera Alberto Weretilneck todavía mantiene posibilidades de alcanzar una performance competitiva en las urnas. A su favor, mencionó la fuerte presencia territorial, la disponibilidad de recursos y el respaldo de intendentes aliados, con quienes el oficialismo provincial se mostró en cada localidad para reforzar su estructura política.

La postura de la alianza

Desde JDRN habían anticipado a este medio, en el inicio de la campaña, que la estrategia estaría centrada en dos ejes: territorialidad y gestión. A ese esquema se le sumaba el respaldo de espacios políticos clave —como el radicalismo y la CC-ARI—, además de un refuerzo en el vínculo con instituciones y comunidades a través de recorridas personalizadas y gestos de cercanía.

JDRN también sumo el respaldo de la CGT del Alto Valle y la Zona Atlántica.

“Recorrer el territorio y continuar con la gestión”, sintetizaron en el oficialismo ante la consulta de Literal. En los hechos, esa estrategia se hace visible en cada localidad, donde Weretilneck se muestra acompañado por Facundo López, Andrea Confini (candidatos al Senado) y Juan Pablo Muena (candidato a Diputados).

Sin embargo, a diferencia de lo expuesto por el consultor Ricardo Vignoni, desde el frente provincial remarcaron en aquella oportunidad que la elección no se plantea como un plebiscito de la gestión, aunque reconocen que la figura del mandatario y su capacidad de llegada al territorio constituyen un diferencial frente a otras fuerzas.

El foco en la «defensa»

Una posición similar expresó Confini, quien señaló: “Entiendo que no (no hay plebiscito), que lo que uno está votando acá es la defensa de Río Negro, la defensa de las obras que se están haciendo en la provincia, la defensa de los proyectos que estamos encarando con el gobernador a la cabeza, la defensa de cada rionegrino y cada rionegrina”.

Para la exsecretaria de Energía, las legislativas de medio término representan una instancia para “pensar qué es lo mejor para nuestra provincia”, sin que eso implique una evaluación directa de la administración actual.

Andrea Confini renunció a su puesto en Energía para abocarse a la campaña.

De todos modos, dejó abierta una interpretación política: “Si se plebiscitara la gestión, yo entiendo que tendríamos una amplia victoria”, sostuvo, en una declaración que también proyecta hacia 2027, cuando Río Negro renueve sus autoridades.

Una estrategia «desenfocada»

Mientras Vignoni defiende la estrategia, otros especialistas plantean una visión más crítica. El consultor Pablo Díaz evaluó que el discurso estrictamente provincialista quedó desfasado en la coyuntura actual, pese a lo efectivo que resultó para Juntos Somos Río Negro hace cuatro años.

“La campaña está muy equivocada. Esa estrategia sirvió en 2021, para ese momento. Hoy la elección es completamente distinta: el contexto cambió, los actores son otros, por lo tanto el discurso también debería cambiar. Sin embargo, siguen repitiendo el mismo esquema”, cuestionó.

Según el especialista, la contienda electoral de este año gira en torno a la aprobación o rechazo de la gestión de Milei. Ese contexto explica —bajo su criterio— las dificultades del partido provincial para instalar su mensaje de federalismo en la escena electoral. Una tendencia que, asegura, ya se refleja en las encuestas: la consultora Mercados & Estrategia, que dirige Díaz, ubica a JDRN en un tercer lugar, lejos de La Libertad Avanza y Fuerza Patria, y disputando “palmo a palmo” con el PRO.

“Hoy lo que predomina a nivel nacional es la polarización afectiva. Es un rasgo psicológico que se observa en varios países, pero en Argentina está muy instalado. Ya no se vota por amor a las ideas de tu partido, sino en contra del otro, por el rechazo que genera. Estamos frente a una de las campañas más negativas de la historia argentina. No se discuten propuestas ni proyectos, se habla en contra del otro”, analizó.

Esta idea de una “tercera vía” fue incluso explicitada esta semana por Weretilneck, quien en una radio local sostuvo: “De un lado están los partidos nacionales que responden a Milei o a Cristina; del otro, quienes vivimos y trabajamos todos los días en Río Negro, dando la cara y defendiendo a nuestra gente. Esa es la elección: los de acá y los de allá.”

En ese contexto, Díaz advirtió que una postura intermedia resulta poco competitiva. “En una contienda donde tenés a dos grandes contrincantes dándose trompadas arriba del ring, no podés aparecer con paz, amor y flores. Eso te deja fuera de foco y, directamente, no lográs conectar psicológicamente con el elector”, remató.

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