La intendenta de Roca, María Emilia Soria, solicitó formalmente al gobernador Alberto Weretilneck priorizar la ampliación de la Ruta 22 en el sector que atraviesa la ciudad. El pedido llega luego de que el Gobierno nacional formalizara el viernes su decisión de habilitar que nueve provincias, entre ellas Río Negro, asuman la administración, el mantenimiento y la eventual concesión de tramos de rutas nacionales que atraviesan sus territorios.
El pedido formal a la Provincia
“Soria solicitó priorizar la obra de la Ruta 22 en el tramo de Roca”, citó la gacetilla de prensa del municipio que dio a conocer la noticia.
El planteo, enviado mediante una nota a la Gobernación, propone que la Provincia —en caso de asumir la administración de rutas nacionales— avance con la obra de ampliación de la traza. Según la comunicación oficial, el objetivo es mejorar la seguridad vial en el sector que atraviesa el ejido roquense, donde se registran incidentes de manera recurrente.
“La reactivación de la obra de ampliación de la Ruta 22 en la Sección III es un reclamo que venimos realizando hace mucho tiempo. Dada la constante negativa que encontramos por parte de Vialidad Nacional a través de los años y los distintos gobiernos, percibimos este traspaso a la administración provincial como una gran oportunidad para solucionar el problema”, expresó la intendenta.
En ese contexto, Soria se puso a disposición de Weretilneck para colaborar “en todo lo necesario” y recordó el proyecto de autovía presentado por el municipio ante Vialidad Nacional en 2020 y 2021. La iniciativa retoma el acta de intención firmada por instituciones locales tras la audiencia pública de 2017, en la que se manifestó la preferencia por una autovía que evite la instalación de murallones en el acceso principal a la ciudad.
En la misma línea, la jefa comunal valoró el eventual traspaso y consideró que el Decreto Nº 256, firmado por el presidente Javier Milei, “representa una posibilidad real de mejorar la seguridad vial en la traza”.
Por otra parte, el municipio confirmó que avanzará con la pavimentación de la calle Damas Patricias, en el acceso a la ciudad. Se trata de una obra que formaba parte de los trabajos conexos previstos por Vialidad Nacional durante la gestión anterior y que no fueron continuados. Según se indicó, la comuna solicitó previamente lineamientos técnicos para definir la intersección con la ruta y reducir el riesgo vial en ese sector.
“Espero que no se ofendan”
El planteo por la Ruta 22 ya había sido expuesto por Soria en su mensaje de apertura de sesiones ordinarias, cuando pidió a las administraciones nacional y provincial dejar de lado las acusaciones cruzadas y avanzar en soluciones prácticas a los problemas de la sociedad. En ese contexto, exigió una resolución sobre la situación del corredor vial.
“La Ruta 22 sigue siendo un eje de alta peligrosidad. No es algo que se nos ocurre a nosotros. Si van a seguir ignorando la necesidad de ampliar la ruta, por lo menos brinden una solución práctica para hacer los cruces más seguros. Guste o no, vamos a seguir exigiendo soluciones”, afirmó. Para reforzar la urgencia de su planteo, Soria detalló estadísticas sobre los accidentes registrados durante el último año: unos 37 siniestros contabilizados dentro del ejido de Roca.
Acto seguido, dijo esperar que nadie se “sienta ofendido” por sus palabras y reclamó un compromiso real para avanzar en soluciones. En ese punto, recordó las respuestas que ha recibido en otras oportunidades cada vez que plantea este tema, cuando le mencionan los amparos judiciales presentados años atrás por el actual senador Martín Soria para frenar el proyecto de ensanchamiento de la traza.
“Cada vez que hacemos un reclamo, incluso haciéndolo del modo más respetuoso posible, siempre sigue una catarata de acusaciones que no contribuyen en nada. Nuestros vecinos están cansados de escucharnos discutir y no resolver los problemas de cada área. Y me refiero al gobierno nacional, provincial y municipal”, manifestó.
Más recientemente, en diálogo con Mañana de Noticias, la mandataria planteó una alternativa provisoria para ordenar el tránsito vehicular y los constantes embotellamientos que se generan en la ruta. En ese sentido, propuso la instalación de semáforos inteligentes, similares a los colocados en el Gran Neuquén.
“Los invito a ir a Senillosa, donde hay una doble vía a nivel completamente semaforizada, con semáforos inteligentes, giros dobles y sensores. Eso lo hizo Vialidad Nacional. En Neuquén se pueden hacer rutas a nivel; en Río Negro parece que no. Acá no se pueden poner semáforos: hay que hacer obras elevadas que terminan aislando a las ciudades”, cuestionó en referencia a la realidad al otro lado del puente carretero.
En paralelo, también deslizó como alternativa la implementación de un esquema similar al que funcionaba en la antigua multitrocha. “Hay un montón de alternativas. Creo que se puede hacer una multitrocha en Roca. Allá tenían 40 semáforos y no se sentía esa pesadez. El problema es que acá tenemos semáforos sobre una ruta de un solo carril por lado”, aseveró.
El traspaso a Río Negro
Más allá de los planteos de Soria, el desarrollo de cualquier obra en la Ruta 22 aún parece lejano. Tras la publicación del decreto presidencial, el primer paso será una definición política por parte de cada provincia. Los gobiernos provinciales, en particular el rionegrino, deberán resolver si aceptan asumir la gestión de los tramos propuestos y en qué condiciones lo harán.
Si una provincia decide avanzar, deberá firmar un convenio con la Dirección Nacional de Vialidad. En ese acuerdo se establecerán los sectores a transferir, los plazos de la delegación —que podrán extenderse hasta 30 años— y las condiciones de supervisión. Además, las provincias deberán presentar un plan de obras, un esquema de financiamiento y las condiciones económicas de la futura concesión, incluyendo tarifas de peaje y plazos contractuales. La Nación evaluará la viabilidad técnica y económica de cada propuesta antes de habilitar su implementación.
Una vez aprobado el convenio, las provincias deberán convocar a licitación para otorgar las concesiones.
En ese contexto, cualquier modificación concreta sobre la traza demandará plazos prolongados y una decisión final de la administración rionegrina sobre qué tramo priorizará primero.

