La construcción de una ruta por la barda norte del Alto Valle no es una idea nueva; incluso podría decirse que es tan antigua como el postergado ensanchamiento de la Ruta 22, con más de dos décadas de demoras. Pero el deterioro de la red vial y el avance sostenido de la industria energética en la región reactivaron el interés por una traza alternativa que alivie el tránsito y conecte mejor los polos industriales de cada ciudad. La llamada “Ruta Petrolera” —o “Ruta de la Producción”, según la Provincia— volvió a escena con fuerza, y hoy tanto el gobierno de Río Negro como la Nación impulsan proyectos independientes para una misma necesidad: ampliar la circulación en el Valle con una obra estratégica largamente esperada. ¿Hay puntos en común?
Un esquema «a la chilena» para las rutas de Río Negro
El Gobierno de Javier Milei proyecta la construcción de una nueva ruta sobre la barda norte como parte de su plan de concesiones “a la chilena”, con el que busca modernizar la red vial y posicionar a Río Negro como ”modelo” a replicar en otras provincias.
Según pudo confirmar Literal a través de fuentes oficiales, el esquema prevé un traspaso escalonado de las rutas nacionales que atraviesan la provincia a operadores privados, que financiarían obras de mejora mediante el cobro de peajes. En una primera etapa se priorizarían corredores estratégicos como la Ruta 22, la 151 y el futuro camino por la barda norte. En fases posteriores, también se incluirían obras sobre la Ruta 23 y tareas de mantenimiento en las Rutas 251 y 3.
La inversión total estimada para este paquete de obras oscilaría entre los 350 y los 400 millones de dólares, que ingresarían a través del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
El proyecto se encuentra hoy bajo análisis técnico y jurídico, aunque todavía no hay fecha definida para su licitación. El avance definitivo de este plan privatizador está atado a la finalización de los múltiples contratos de obra vigentes.
Provincia y su propuesta para la Ruta de la Producción
Sin muchos detalles confirmados, este medio pudo saber que el trazado por la barda norte prevista por el Gobierno Nacional tendría similitudes —aunque con diferencias— respecto al plan anunciado semanas atrás por el Gobierno de Río Negro. En un encuentro sobre parques industriales con intendentes, autoridades de la Secretaría de Energía comentaron avances sobre este proyecto, que en sus inicios se denominó internamente como “Ruta Petrolera”, pero que hoy se presenta como la “Ruta de la Producción”.
Desde Provincia confirmaron que en marzo se recibieron los resultados de un estudio encargado a una consultora privada para definir la traza óptima. Vialidad Rionegrina ya analizó los informes y, si bien se evaluaron tres recorridos posibles —con diferencias menores y extensiones que van de los 75 a los 95 kilómetros—, una de las alternativas contaría con el visto bueno.
150 millones de dólares
El recorrido partiría desde Roca, sobre la Ruta 6, a la altura de la central termoeléctrica, en un camino actualmente utilizado por la empresa Oldelval y por donde también se instalará la bomba impulsora del oleoducto Vaca Muerta Sur. Desde allí, se extendería hasta Cinco Saltos bajo la modalidad de 1+1: un carril por sentido.
Fuentes oficiales destacan que este recorrido, al tratarse de un camino ya existente, presenta un menor impacto ambiental y consolida una alternativa que ya utilizan las empresas del sector energético. La obra demandaría una inversión estimada en 150 millones de dólares. Sin embargo, aún no hay definiciones sobre su financiamiento, por lo que las autoridades prefieren no aventurar fechas sobre su ejecución.
A diferencia del modelo nacional de concesiones “a la chilena”, la propuesta provincial apunta a un esquema mixto, “a la rionegrina”: con peajes exclusivos para las empresas y sin intervención directa de los usuarios particulares. Un primer paso en esa dirección fue la aprobación, en mayo de 2024, de la ley de peajes para rutas provinciales.
¿Quién ganará?
Por ahora, no hay un panorama claro para la concreción de la ruta sobre la barda norte —o “Ruta de la Producción”, según su nueva denominación—. Incluso podrían pasar varios años antes de que alguno de los proyectos se materialice, ya que todavía deben completarse los proyectos ejecutivos y avanzar en la expropiación de tierras por donde atravesaría la traza. Y en caso del plan nacional, resta definirse la concesión.
Lo cierto es que la marcada rivalidad entre Nación y Provincia —afianzada en medio del clima electoralista— derivó en proyectos paralelos e impulsó un doble uso de recursos para proponer una misma iniciativa. La carrera por adjudicarse esta obra estratégica ya está en marcha, y quien logre concretarla primero podría quedarse con el mérito de un hito largamente esperado por los vecinos y las empresas del Alto Valle. Sin dudas un reconocimiento que nadie quisiera perderse.
¿Qué pasará con la ruta y qué proyecto verá la luz? Por ahora, solo el tiempo tiene la respuesta.

