Río Negro llega este domingo a las urnas, después de una de las campañas con menor calidad de debate que se recuerde en la provincia.
Mejor dicho, las elecciones legislativas nacionales se presentan ante los rionegrinos luego de una etapa proselitista sin debates, directos ni indirectos.
No hubo cruces formales entre los candidatos de las siete listas que disputarán las tres bancas del Senado y dos de Diputados, a pesar de las oportunidades brindadas desde ámbitos institucionales y académicos.
Pero tampoco se consolidó la contraposición de argumentos sobre temas de fondo a través de los medios de comunicación.
Los micrófonos y las cámaras fueron priorizados para la exhibición de fotos, documentos y palabras destinadas a limar la imagen de sus adversarios, haciendo del golpe de efecto la principal meta proselitista.
Partido por partido
Ahora bien, ese escaso relieve para la presentación de propuestas se hace más evidente cuando se analiza todo lo ponen en juego los partidos y alianzas este domingo, que representa mucho más que cinco bancas en el Congreso de la Nación.
Un repaso sobre el mapa partidario provincial muestra las siguientes imágenes:
La Libertad Avanza, con la suerte de su dirigencia provincial atada a la suerte y destino del presidente, Javier Milei.
El aporte que pensaba hacer Lorena Villaverde y su equipo a la consolidación del espacio oficialista nacional en estos comicios de medio término se diluyó al ritmo de las denuncias públicas contra la diputada, que pagó como pocos en el país el precio del caso Espert-Machado.
El comprobante más nítido de esa factura: la cancelación de la visita de Milei a Río Negro, una de las pocas provincias donde hoy se vota a senadores que no registró el paso del mandatario en campaña.
De todas maneras, la resignación no ha sido un rasgo distintivo de la diputada en estos últimos años y desde ahí debe entenderse que un buen resultado nacional para La Libertad Avanza hoy será combustible para que Villaverde asuma otro rol e incomode mucho más a Juntos Somos Río Negro a nivel provincial, camino al 2027.

Juntos Defendemos Río Negro
Ese escenario conduce al análisis sobre el partido del gobierno, que tiene como primera meta no perder las bancas que dejarán Agustín Domingo (diputado) y Mónica Silva (senadora), pero que arriesga fichas con una dimensión muy superior.
La lista tendrá los nombres y las caras de Facundo López, Andrea Confini y Juan Pablo Muena, entre otros, pero la figura principal de la campaña de Juntos fue el gobernador, Alberto Weretilneck.
Y así como no habrá lunes pacífico para Milei si el porcentaje global de votos a nivel nacional no empieza con 3, no habrá octubre, noviembre y diciembre (por lo menos) en calma para el titular del Ejecutivo rionegrino si en los festejos de esta noche no hay lugar para el color verde.
Con su protagonismo personal, con el mandato a los intendentes del oficialismo para que hagan lo mismo en sus ciudades, con la pelea aun abierta con el vicegobernador, Pedro Pesatti, Weretilneck llevó la cuerda oficialista a un nivel de tensión importante, tan cerca de salir disparada hacia delante a toda velocidad como también de cortarse.

La campaña de Martín Soria
Mucho menos exposición eligió Martín Soria, candidato principal de Fuerza Patria, convencido de que los problemas judiciales, económicos y políticos de la gestión Milei se convirtieron en la usina principal de votos para el peronismo.
El exintendente de Roca jugó en un terreno que le resulta cómodo, aunque no cuente allí con un 100% de efectividad.
Esta vez no fue una propaladora de descalificaciones y ataques verbales, como en la campaña provincial del 2019, porque un par de intervenciones en el recinto del Congreso y otras tantas entrevistas en medios nacionales le bastaron para potenciar la polarización y asentar el concepto “con Milei o contra Milei” en la provincia.
Lo que no puede perderse de vista es que esa estrategia es útil al actual diputado nacional, pero muy cerca suyo hay intereses superiores.
Sin un resultado provincial favorable este domingo y sin un contexto nacional auspicioso para el peronismo, su hermana María Emilia no tendrá tan claro el inicio del camino hacia la anunciada candidatura a la gobernación.

El PRO y Primero Río Negro
La incógnita para este domingo aparece alrededor del PRO y de Primero Río Negro, los partidos que comparten miradas con Milei pero que descartaron de plano una campaña conjunta con Villaverde y sus colaboradores.
La mirada provincial o nacional de los electores rionegrinos marcará el destino de esas fuerzas, que tienen sus cañas en la misma pecera antikirchnerista que La Libertad Avanza.
De todas maneras, desde ambas estructuras se transmitía en el cierre de semana la sensación de que, más allá de los números, el balance global será positivo, porque las adhesiones que sumen serán valiosas para la construcción de alianzas rumbo al 2027.

La izquierda y sus desafíos
Finalmente, las dos fuerzas de izquierda -FIT y Nuevo MAS- también cumplieron su propósito de presentarse como espacios diferenciados a los partidos que gobernaron en país y la provincia durante los últimos años.
El desafío permanente para esos partidos es la evolución: el FIT a nivel nacional sacó el 5,4% en los comicios de medio término en 2021, el 4,7% en 2017 y el 5,3% en 2013. Un camino descendente, si se toma en cuenta que el padrón nacional creció un 20% en la última década.
Con tanto en juego de un lado al otro, el sabor de la campaña terminada ayer se hace bien amargo.
No caben dudas de que, cada candidato, cada partido, podría haber hecho mucho más, por su propio destino y por el de los rionegrinos.

