Los senadores rionegrinos no participaron de la Asamblea Legislativa del fin de semana en el Congreso de la Nación. El peronista Martín Doñate estuvo en Viedma el viernes, pero no se quedó tampoco a la apertura de sesiones de la Legislatura. Su compañera de bancada, Silvina García Larraburu, no estuvo en Buenos Aires ni en Viedma. Y Mónica Silva, representante de Juntos Somos Río Negro, optó por escuchar en la capital provincial al gobernador, Alberto Weretilneck.
Luego de ese discurso, la exministra de Educación valoró al mandatario rionegrino, por su búsqueda constante de consensos.
Y en una entrevista con Literal, fue consultada por las relaciones internas en el Senado, donde los pliegos de Ariel Lijo y de Manuel García Mansilla para ser jueces de la Corte formaron parte de un debate central de las últimas horas.
P: ¿Cómo es la relación entre los senadores y el Gobierno nacional?
R: Difícilísima. En el Senado la tarea es muy difícil porque es el oficialismo el que no ha podido ordenarse. Es La Libertad Avanza quien tiene un número muy limitado de personas y a la vez poca experiencia en el armado de consensos. Con lo cual, los consensos en el Senado se dan por voluntad nuestra.
Una petición “muy razonable”
P: El Senado quedó en la mira con la designación de los jueces de la Corte. El Poder Ejecutivo aseguró no le dejaron más camino que avanzar por decreto, con el artículo 99 de la Constitución. ¿Se van a tratar los pliegos finalmente? ¿Juntos Somos Río Negro tiene postura sobre las designaciones de Lijo y de García Mansilla?
R: Nosotros teníamos una postura clara, que era reunirnos en el recinto y tratar el tema. Pero desde el bloque de Unión por la Patria hicieron una petición, a mi criterio muy razonable, de que antes de tratar los pliegos se pudiera hacer una conversación integral acerca de todos los nombramientos que hay que hacer en la Justicia. Y el Poder Ejecutivo Nacional no accedió tampoco a esta conversación. Como que el Poder Ejecutivo no busca negociaciones de ningún tipo y prefiere los atajos, como los decretos, para no tener que negociar, no tener que llegar a acuerdos, no tener que debatir.
“Sumamente perjudicial“
P: ¿Y qué va a pasar?
R: Y… a mí eso me parece que no se sostiene. Es una postura que no se va a sostener si llegan al recinto los pliegos de los dos postulados para la Corte.
P: Uno de ellos ya asumió…
R: Me parece sumamente perjudicial para la República que García Mansilla haya jurado solamente por el decreto. Me parece muy perjudicial, porque además ni siquiera tenía dictamen en la Comisión de Acuerdos. En cambio, Lijo había conseguido el dictamen con los votos necesarios, con las firmas necesarias que dictaminaban su acceso.
Pliegos con mujeres
P: ¿Entonces?
R: Mi postura era que el Poder Ejecutivo de la Nación vuelva a mandar pliegos, con nombres de mujeres. O sea, si Ariel Lijo ya tiene dictamen, bueno está todo bien, pero ¿cuáles van a ser las mujeres que van a ingresar a la Corte? Hay juezas sumamente preparadas.
P: O sea que sería volver a foja cero con García Mancilla y que el pliego de Lijo se vote.
R: Exacto y que haya en lugar de García Mancilla mínimamente el nombre de una jueza mujer.
P: ¿Y por Lijo tiene definición?
R: No, no tengo definición pero digamos no tengo problema en que se trate. Y sobre García Mansilla me parecía muy honesto de parte del juez decir que él no iba a aceptar ser nombrado por decreto. Espero que no acepte.

