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Obras y el camino a la autosustentabilidad: los fondos del Tesoro para ARSA crecerán un 1.000% en 2026

Aguas Rionegrinas multiplicará por diez los aportes provinciales el año entrante. El salto responde al arranque de proyectos de infraestructura.
La empresa Aguas Rionegrinas recibirá más de 43 mil millones del Tesoro.

El Presupuesto 2026, enviado la semana pasada por el gobierno de Río Negro, proyecta más de $64 mil millones en aportes del Tesoro para las empresas públicas provinciales, marcando así un incremento interanual del 234%. Este aumento se encuentra principalmente impulsado por Aguas Rionegrinas (ARSA), la prestataria estatal del servicio de agua potable y saneamiento.

En esta nota de Literal repasamos los puntos centrales del presupuesto de la compañía, de qué manera se financiará y cuáles son las obras que explican semejante expansión.

Los aportes del Tesoro

En el mensaje de elevación —que luego desapareció de la web oficial de la Legislatura— se detalló que el conjunto de empresas de capital provincial prevé un gasto total de $64.632 millones para el año entrante. De ese monto, unos $43 mil millones corresponderán a ARSA, seguida muy de lejos por Tren Patagónico, que recibirá alrededor de $14 mil millones.

El dato más llamativo surge al analizar la variación interanual de los recursos del Tesoro destinados a cada compañía. En el caso de ARSA, el salto es contundente: la empresa incrementará sus transferencias provinciales en un 1.094%, respecto de los $4.591.200.000 recibidos en 2025.

Aportes del Tesoro a las empresas públicas en 2026.

¿Pero qué explica un crecimiento de semejante magnitud? La respuesta se encuentra en el ambicioso plan de inversión en infraestructura que encarará ARSA. Para 2026, la firma prevé ejecutar, a partir del fondos de la Corporación Andina de Fomento (CAF), varios planes directores de agua en distintas localidades, proyectos largamente postergados que buscan ampliar y modernizar la red provincial.

Según detalló el Gobierno provincial, “se prevé un incremento adicional por costos de supervisión, control y preinversión asociados al inicio de las obras financiadas por CAF. Este crecimiento está directamente relacionado con la priorización de obras de infraestructura, lo que subraya el compromiso del Gobierno con la expansión, el mejoramiento y la sostenibilidad de los servicios de agua potable y saneamiento en toda la provincia”.

En otras palabras, el fuerte aumento en las erogaciones del Tesoro no responden al funcionamiento corriente de la empresa, sino a una agenda de obras.

La aspiración al autofinanciamiento

En lo que respecta a su funcionamiento diaria, ARSA parece desatenderse de la dependencia a las arcas provinciales. De hecho, fuentes oficiales detallaron que ARSA sostiene hoy el 75% de sus costos mensuales con recursos propios, un cambio significativo para una firma que llegó a requerir que la Provincia cubriera hasta el 60% de su funcionamiento.

En diálogo con Literal, el gerente general de ARSA, Javier Iud, destacó que uno de los factores clave fue la mejora en el compromiso de los usuarios. Actualmente, el nivel de cobranza se ubica en torno al 77%, un salto considerable respecto del inicio de la gestión.

“La tarifa se ha recuperado y la factura de agua ya no es barata. Pero además la gente está pagando. Tenemos un nivel de cobranza importante y debemos seguir avanzando. Hoy estamos en el 77%, pero necesitamos incrementarlo e incorporar a más usuarios que hoy tienen el servicio de manera irregular —conexiones clandestinas o barrios enteros que alguna vez fueron conectados sin completar el trámite formal ante Aguas Rionegrinas— porque necesitamos ampliar la base”, explicó Iud.

Este nivel de facturación permite a ARSA generar unos $3.000 millones mensuales en ingresos propios, suficientes para cubrir tres cuartas partes del costo de operación. El Tesoro, que en los peores momentos llegó a aportar el 60%, hoy representa apenas el 25%.

“El primer desafío fue depender cada vez menos del Tesoro, empezar a vivir con lo nuestro, generar un servicio que se sostenga con la recaudación. Y eso lo logramos: del 60% bajamos al 25%, y aun así pudimos emprender inversiones muy importantes”, afirmó el gerente.

Sin embargo, Iud admitió que la gestión todavía no está plenamente conforme: el objetivo de fondo es alcanzar el autofinanciamiento total. El principal obstáculo en ese camino han sido los costos de energía eléctrica, que tuvieron un incremento abrupto. Pasaron de $200 millones mensuales a alrededor de $1.000 millones, equivalente a un tercio de los ingresos por tarifas de la empresa.

“El impacto de la eliminación de los subsidios fue terrible. Pero lo soportamos sin pedir más fondos al Tesoro provincial ni al Ministerio de Economía. Con la tarifa logramos hacernos cargo de pagar mil millones de luz. Incluso así, redujimos el aporte provincial al 25%. De cada cuatro pesos que cuesta operar, solo uno lo pone Tesorería; los otros tres los generamos nosotros”, sintetizó.

Las inversiones y el perfil de gestión de cara a 2026

A pesar de las complicaciones por el aumento de costos, Iud destacó la concreción de varias compras y licitaciones realizadas durante este año, que —según afirmó— permitieron profesionalizar y modernizar la operación de ARSA. Entre ellas mencionó la adquisición de 50 vehículos nuevos, que se sumaron a una flota de 80; la compra de equipamiento electromecánico, bombas y motores con valores que van desde $1,5 millones hasta más de $80 millones; y la provisión de indumentaria completa para el personal antes del inicio del año, un cambio significativo respecto de gestiones anteriores, cuando se entregaba recién a mediados del período.

De cara al año entrante, el exintendente de San Antonio Oeste adelantó que la empresa apuntará a fortalecer su área comercial. La prioridad, afirmó, será ampliar la cantidad de usuarios regularizados y mejorar la facturación.

“Todavía tenemos asimetrías: consumidores residenciales con grandes piletas que siguen pagando por sistema presunto y abonan mucho menos de lo que realmente consumen. Queremos llegar con medidores ahí. Por eso adquirimos 10.000 medidores nuevos, tecnológicamente modernos, que permiten incorporar un chip para telemedición o autocontrol del usuario. Además, son de PVC y más durables”, explicó.

El paquete de obras financiado por la CAF

En paralelo, el plan de obras financiado por el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) ya comenzó a tomar forma. La Provincia prevé ejecutar obras por 156 millones de dólares, de los cuales 140 millones de dólares provendrán del organismo internacional y 16 millones de dólares serán aportados por el Gobierno provincial.

El primer proceso licitatorio ya está en marcha: se trata del sistema de abastecimiento de agua potable para la zona sur de Bariloche desde el Lago Gutiérrez, cuyo pliego ya fue publicado y cuyas ofertas se conocerán el 19 de diciembre. El proyecto incluye una obra de toma, acueductos de impulsión, una nueva planta potabilizadora, una cisterna de 2.500 metros cúbicos, un centro de distribución en zona alta y acueductos de distribución. La inversión asciende a $18.000 millones.

En agosto se realizó la consulta pública por la obra de agua en el lago Gutiérrez

Además de este proyecto, están previstas las siguientes obras:

  • Desagües cloacales de El Bolsón
  • Plan Director de Agua Potable de Dina Huapi
  • Plan Director de Agua Potable de Roca
  • Mejora en la provisión de agua potable de San Antonio Oeste
  • Recambio de cañerías de agua potable en Sierra Grande
  • Plan Director de transporte, tratamiento y disposición final de efluentes cloacales de Río Colorado y Colonia Juliá y Echarren
  • Nueva planta potabilizadora para Cipolletti

La próxima apertura de sobres será el 22 de diciembre, correspondiente a las obras de San Antonio Oeste. Luego, a comienzos de 2026, será el turno de los proyectos de Río Colorado, General Roca y Sierra Grande.




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