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Roca y Regina, entre una falla inédita y la alta demanda: crisis del agua en la antesala del verano

En las últimas semanas, el sistema sufrió fallas de importancia en plena suba de temperaturas. Qué respondió Aguas Rionegrinas y cómo se perfila el servicio de cara al verano 2026.
En los barrios de la zona sur, como Chacra Monte, la presión de agua es baja. Gentileza

“Hace más de ocho días que estamos sin agua. Se corta y cuando vuelve, casi no tiene presión”. El mensaje, enviado por una vecina de Chacra Monte a la redacción de Literal, no fue una excepción. Al contrario: se repitió con la misma frustración en distintos puntos de Roca, donde también se vieron afectadas las clases, y tuvo su espejo la semana pasada en Regina, una ciudad en la que Aguas Rionegrinas (ARSA) tomó el control del servicio de agua potable hace apenas unos meses.

La primera ola de calor del año expuso las complejidades de un servicio esencial. En pleno noviembre, con temperaturas que ya se parecen a las de verano, el mapa del agua en el Alto Valle dejó al descubierto parches, urgencias y una luz roja encendida antes de tiempo.

Sin embargo, desde la empresa provincial llevaron tranquilidad. Aseguraron que las cuadrillas están abocadas a obras, reparaciones y ajustes que —según prometen— deberían sostener el suministro en los meses críticos. Y admitieron que estos primeros calores funcionaron como un ”test” anticipado para evaluar la resistencia de un sistema históricamente cuestionado.

Una falla inédita

“Los vecinos se quejan con razón, uno no puede negar la realidad”, reconoció el titular de ARSA, Javier Iud, en diálogo con este medio. El funcionario salió así a justificar los reclamos que impulsaron varios habitantes de Regina la semana pasada, cuando la falta prolongada de agua en distintos sectores derivó en una protesta en la oficina local de la empresa, inaugurada hace apenas ocho meses.

La ciudad atravesó un escenario crítico tras la falla simultánea de varios sistemas electromecánicos. Fue una situación “extraordinaria” —según admiten desde la firma provincial— que dejó fuera de servicio las estaciones de captación y bombeo de Godoy, del corredor Juan XXIII y de los barrios de la zona sur.

Iud se mostró cauto al analizar los motivos de la caída en cadena y evitó avanzar en aseveraciones contundentes. “Si bien no hay sospechas, es raro que tres acontecimientos ocurran al mismo tiempo. No es habitual ni común; es muy extraordinario y genera algunas suspicacias sobre qué está ocurriendo”, señaló.

El caso de ”La Perla del Valle” tiene, además, un componente político inevitable. Históricamente fue el municipio quien administró el servicio de agua, hasta que a comienzos de 2025 ARSA tomó el control. Desde entonces, la transferencia no dejó de estar envuelta en cuestionamientos, tensiones y hasta presentaciones judiciales aún en trámite. De hecho, concejales del bloque Nos Une Río Negro llegaron a solicitar la presencia del intendente para la última sesión del año, ocurrida el martes, a fin de obtener algún tipo de explicaciones.

“Estamos en una etapa de transición con un nivel muy alto de politización. No quiero echarle la culpa a la política, pero llama la atención que, mientras un sector cuestiona la transferencia del servicio al organismo provincial, se produzcan estas roturas. De todas maneras, las resolvimos lo más rápido posible”, sostuvo Iud.

El presidente de Aguas Rionegrinas insistió en que no puede hablar de sabotaje, pero se respalda en estadísticas de funcionamiento. “La captación de Juan XXIII estuvo operativa dos años sin ningún problema. Ahora, en quince días, se rompió dos o tres veces”, ejemplificó.

La reparación de los equipos —que ya volvieron a funcionar— demandó inversiones superiores a los 15 millones de pesos en cada caso.

Sin clases y con baja presión

En Roca, el panorama del suministro de agua continúa siendo complejo, aunque con contrastes marcados según la zona. La región sur —abastecida por la planta Viterbori— atravesó en la última semana serias dificultades, al igual que el sector noreste de la ciudad. La situación fue tan crítica que el Consejo Escolar Alto Valle Este decidió suspender ayer las clases en seis instituciones: las escuelas primarias 289, 364 y 275, los jardines 112 y 23, y la ESRN 116.

A diferencia de lo ocurrido en Regina, en tierras roquenses la explicación se orienta a otro factor: la alta demanda. El calor anticipado puso al límite a un sistema ya tensionado y a la espera de una ampliación estructural prevista en el Plan Director de Agua.

“El problema serio que tiene la ciudad es la cantidad de agua que producimos. ¿Qué hacemos en esta época del año? Redistribuir el agua existente, tratar de llegar a todos”, explicó Iud.

Durante los últimos días, la empresa ajustó la red de distribución para priorizar a los sectores más alejados. En los barrios privados del corredor Viterbori, por ejemplo, lograron triplicar la presión en la mayoría de los loteos. Además, durante este fin de semana se realizará, junto a una empresa privada, una obra puntual para mejorar la distribución en ese eje. “Podemos decir que la faltante de agua que hubo estos días ya fue solucionada”, afirmó.

El corredor de calle Viterbori triplicó la presión de agua en las ultimas horas.

En el sector noreste también se realizaron correcciones, tanto en la presión como en los volúmenes destinados a cada punto de la ciudad. Respecto de la situación en las escuelas, ARSA tomó contacto con el Ministerio de Educación para relevar una por una las instituciones afectadas. El objetivo es determinar si los inconvenientes responden a problemas en la red, fallas en medidores, desperfectos internos o situaciones aún no detectadas.

”No hay mal que por bien no venga”

Según Iud, el principal obstáculo es el consumo desbordado. “Antes, tener una pileta en el patio era algo de unos pocos. Hoy, desde la pelopincho hasta las piletas de 100.000 litros, atraviesan transversalmente la sociedad. Ante ese consumo excesivo, especialmente en días de calor, no hay agua que alcance”, remarcó.

Desde la empresa admiten que el adelantamiento de las altas temperaturas funcionó como un “test” anticipado del verano. Ese estrés del sistema permitió detectar fallas, ajustar presiones y calibrar el funcionamiento de cara a los picos de diciembre, enero y febrero. “No hay mal que por bien no venga. Estas temperaturas suelen llegar más adelante, pero este año se adelantaron y nos permitieron ver operaciones que debíamos ajustar para equilibrar la presión en distintos puntos de la ciudad”, explicó el titular del organismo.

De todos modos, la prestataria insistió en que la colaboración de los vecinos es clave y pidió un uso responsable del agua para evitar que la situación vuelva a repetirse.

A la espera de resultados

El suministro en el Valle —según sostienen desde Provincia— debería experimentar mejoras progresivas en los próximos meses, en sintonía con las inversiones realizadas recientemente.

En Regina, este año se avanzó con el re-equipamiento del sistema de filtrado de la planta potabilizadora. Tras una década sin inversiones municipales, la ciudad prácticamente no contaba con filtración física y el proceso de potabilización se limitaba a la cloración, apenas una de las etapas necesarias para garantizar la calidad del agua.

La planta potabilizadora reginense, inaugurada en 2008, comenzó a ser reacondicionada en el último año.

“Tenemos un procedimiento físico-químico que consiste en eliminar la turbidez, las impurezas y los sólidos disueltos en el agua, que quedan retenidos en el sistema de filtración. En Regina, prácticamente no existía un filtrado real. Los mantos filtrantes —capas de áridos de distintas granulometrías que retienen sedimentos más gruesos al inicio y más finos al final— directamente no estaban. El agua pasaba por los filtros pero sin un sistema efectivo; estaba canalizada sin el proceso completo”, explicó el funcionario.

Los nuevos filtros requieren un período de asentamiento, pero desde la empresa confían en que alcanzarán su funcionamiento pleno en las próximas semanas, lo que debería garantizar un agua más clara de cara al verano.

En el caso de Roca, la solución de fondo llegará con el nuevo Plan Director de Agua, que contará con financiamiento de la CAF. Aunque los fondos ya fueron asegurados, aún resta culminar el proceso de licitación, previsto para comienzos de 2026.

Con el plan director, la planta potabilizadora de Aguas Rionegrinas en Roca será ampliada.

“El desafío de fondo es que Roca tenga un nuevo plan director de agua. Es la obra más importante de los últimos 20 años. Los fondos ya están, falta ultimar detalles técnicos y completar la licitación”, indicó el titular de ARSA.

En paralelo, ARSA avanza con otras licitaciones del mismo paquete de obras. La semana próxima se abrirán los sobres para los planes directores de El Bolsón y Dina Huapi; el 19 será el turno de Bariloche, el 22 el de San Antonio; y luego llegará el turno de Río Colorado, Roca y Sierra Grande.

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