A un año de la primera nota de Literal sobre el funcionamiento de Uber en Roca, el municipio envió el proyecto de ordenanza para regular las aplicaciones de transporte. Se trata de un paso que ya dieron otras ciudades de la región, como Neuquén, Cipolletti y Bariloche.
La propuesta oficial
La ordenanza de Unificación de Ordenanzas de Transporte, tal como se la nombró, ingresó este miércoles al Concejo Deliberante para su tratamiento. Lo hizo junto a una actualización del Código de Transporte, que incorpora cambios en control y sanción de ruidos molestos y escapes libres, en medio del conflicto por las motos en la zona del Canalito.
La normativa prevé unificar en un único cuerpo las disposiciones relativas a los distintos medios de transporte y modalidades de prestación, incluyendo servicios públicos y privados de interés público, transporte de pasajeros y de carga, tradicionales y aquellos basados en nuevas tecnologías o formas emergentes de intermediación. De esta manera, la prestación del servicio de pasajeros —como taxis, colectivos y el uso de apps— pasará a estar regulada por un mismo marco y no en ordenanzas dispersas, como ocurre en la actualidad.
«El proyecto busca promover un sistema de transporte inclusivo, seguro, accesible y equitativo, que contemple tanto la diversidad territorial como social, evitando la fragmentación regulatoria y facilitando la adecuada coordinación entre los distintos actores involucrados«, precisó el municipio.
Aún no se conocen mayores precisiones sobre los requisitos puntuales exigidos a las aplicaciones, pero se espera que no disten mucho de los ya vigentes para los taxis, que deben cumplir con el pago de ciertos cánones, seguros y controles sobre la verificación técnica de los vehículos. Este proceso, de hecho, fue adelantado por la intendenta María Emilia Soria durante la apertura de sesiones de marzo, cuando anunció la iniciativa.
“No podemos permanecer ajenos al avance tecnológico”, enfatizó la intendenta.

Consideró que el avance de la digitalización y la conectividad hacían necesaria una modificación del marco normativo, el cual debería «ser flexible y adaptarse a nuevas modalidades de prestación, garantizando la integración de innovaciones sin comprometer la seguridad, la legalidad ni los derechos de los usuarios». Con esa definición, dejó en claro que los requisitos básicos para asegurar el bienestar de los usuarios estarían garantizados.
«Este proyecto plantea establecer criterios generales y específicos para regular, controlar y coordinar de manera integral todas las actividades de transporte dentro del ámbito del Municipio, consolidando un marco actualizado, transparente y coherente que facilite la prestación de servicios de manera segura, continua y eficiente», insistieron desde la comuna.
Un año desde la llegada de Uber
La llegada de Uber desató posturas contrapuestas. Hace un año, la filial local de La Libertad Avanza fue la encargada de abrir el debate al presentar una propuesta de desregulación del sistema de transporte de pasajeros y la habilitación de Uber. ”El futuro es competencia”, pregonaban por entonces los sectores liberales de la ciudad.
La iniciativa contemplaba centralmente la eliminación de las tasas municipales aplicadas actualmente a los taxis. En ese sentido, desde LLA consideraban que existe una ”sobrerregulación” por parte del Ejecutivo. ”Roca tiene un servicio que ha quedado, de alguna manera, vetusto. Solo pedimos un servicio de simple registración, donde el Estado deba controlar que el chofer tenga carnet, seguro y verifique cuestiones de seguridad, como los antecedentes penales. No esperamos que el municipio haga lo que hacen los taxistas, como esa sobrerregulación de cobrar todos los meses una desinfección”, manifestaban.
En aquella oportunidad, el Ejecutivo evitó pronunciarse sobre esta propuesta y consideró pertinente que primero fuera analizado por el Concejo. En tanto, el bloque Pasión por Roca —que goza de mayoría parlamentaria— se mostraba reacio a la desregulación del transporte y optó entonces por no dar lugar a la propuesta libertaria.
Las protestas frente al municipio
Fue así que el funcionamiento de Uber terminó siguiendo su curso en la clandestinidad, al tiempo que se masificó. Ya hacia finales de 2025, terminó por desatar una crisis que venía gestándose hace tiempo al interior del rubro de los taxis. A la caída del consumo, producto de la retracción económica, se sumó la competencia de las aplicaciones que, para algunos integrantes del sector, resultó desleal y altamente perjudicial.
En ese contexto, los propietarios de taxis encabezaron diferentes protestas frente a la sede del Municipio. El principal problema radica en los costos diferenciales entre las tarifas de taxi y las de Uber, que en ciertos casos pueden superar el 50%, y la extensa lista de requisitos exigidos a taxis y remises. “En Roca hay una superpoblación de taxis: tenemos taxis, remises y servicios especiales habilitados. Cualquiera de esos tres podría usar estas aplicaciones nacionales o internacionales. ¿Cuál es el problema? Que sean autos habilitados. La gente no toma conciencia de que, al viajar en un auto que no está habilitado, corre el riesgo de no tener seguro ni ninguna de las garantías que corresponden”, señaló por entonces Fanny Becerra, propietaria de Taxi Minuto.
El inicio del trámite legislativo
Finalmente, el tema terminó de decantar y ahora es el propio municipio quien dio curso a la regulación de las aplicaciones. El proyecto, según se anunció, será ingresado formalmente a comisiones en la próxima sesión del Concejo, prevista para el martes 21, de acuerdo con el cronograma oficial.
Por lo pronto, la comisión de Taxis tiene previsto un encuentro para el miércoles 22, a partir de las 10, donde tratará junto a referentes de taxis los pormenores de la iniciativa.

