ÚLTIMAS NOTICIAS:

El mapa del agua subterránea en Río Negro: ¿prioridad ganadera o industrial?

La demanda crece a un ritmo cada vez más urgente. Sin embargo, un dato llama la atención: buena parte de los pozos parecen destinados a la nueva matriz productiva.
Bombas de agua en Río Negro.

La acentuada sequía, que en los últimos años castigó al centro-sur de Río Negro, volvió a la búsqueda del agua en una verdadera proeza, casi en un acto de subsistencia. Ciudades, pueblos y parajes se volvieron dependientes de las acciones gubernamentales orientadas a garantizar el suministro continuo de un recurso por demás escaso. Pero, aunque el relato oficial estuvo enfocado en la necesidad de ejecutar estas labores en beneficio de las comunidades y de la actividad ganadera, los mapas hídricos muestran otra realidad: el interés por el desarrollo industrial y minero en la provincia.

Muchos pozos de agua sin identificar

Según del Consejo Hídrico Federal (Cohife) y la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación, la perforación de pozos subterráneos de agua se concentró, durante el último año y medio, a unos pocos kilómetros sur del río Negro, en pleno corazón de la provincia. Las zonas con mayor densidad de obras de captación desde el inicio de la gestión de Alberto Weretilneck fueron el este de El Cuy, el sur de Avellaneda y el norte de los departamentos 9 de Julio y 25 de Mayo.

No obstante, gran parte de las perforaciones registradas carecen de una finalidad claramente determinada, lo que podría indicar que no lograron asegurar un abastecimiento eficiente o que se uso se encuentra limitado. En concreto, se trata de 123 pozos no identificados sobre la cuenca Salinas de Trapalcó, que varían entre los 2 y los 120 metros de profundidad.

Mapa de pozos desde diciembre de 2023 a la fecha. Crédito Cohife.

Esta situación parece coincidir con la acuciante búsqueda de suministro que vivenció el paraje El Cuy durante el último verano, situación que comenzó a normalizarse —según palabras de su comisionado— a partir de marzo. «Es algo que venía acrecentándose en nuestros campos desde el año pasado y lo hemos acompañado con financiamiento. La verdad que sequía no da tregua«, comentó tiempo atrás Darío Ibáñez, presidente del Ente de la Región Sur.

Más allá de este desesperado operativo, los datos aportados por el Departamento Provincial de Aguas (DPA) muestran que apenas el 10% de las 341 perforaciones ejecutadas desde diciembre de 2023 corresponden al abastecimiento publico. Es decir, solo unos 34 pozos aportan agua a las comunidades en distintos puntos de la provincia.

Pocos para la ganadería…

En tanto, el número de perforaciones identificadas para el sector ganadero apenas alcanza las seis, todas ellas concentradas en cercanías de la Costa Atlántica.

Llamativamente la Región Sur no registra captaciones en el último tiempo. Este dato cobra relevancia en un escenario marcado por la persistente sequía en zonas rurales, que afecta gravemente a la producción ovina, principal fuente de sustento para las poblaciones locales.

Distribución de pozos en Río Negro de acuerdo a su uso declarado. Crédito Cohife

La actividad de Vaca Muerta demanda agua

En contrapartida, una porción significativa de la búsqueda de agua subterránea se orientó a garantizar el abastecimiento de la industria y la minería. Este hecho delata una estricta sintonía con el cambio en la matriz productiva de la provincia, fuertemente impulsado por el sector energético.

Se registraron unas 33 perforaciones con destino industrial, lo que representa poco más del 9% del total ejecutado en el último año y medio.

Pozos de uso industrial en el Alto Valle. Crédito Cohife.

Estas obras de captación están distribuidas mayormente en el Alto Valle oeste, una región donde se concentra una intensa actividad hidrocarburífera ligada a Vaca Muerta. En particular, las áreas próximas a Catriel —epicentro de la explotación petrolera en Río Negro— alberga la mayor parte de estos pozos.

Las obras de captación de la zona se nutren de la cuenca del río Colorado y alcanzan profundidades que van desde los 100 hasta los 650 metros, lo que refleja tanto la complejidad geológica como la elevada demanda hídrica que exige la explotación de gas y petróleo.

Cómo se realiza la búsqueda de agua en Río Negro

Desde el área de Hidrogeología del DPA detallaron a Literal cómo se ejecutan los operativos de búsqueda de agua. Sin embargo, evitaron precisar cuáles son las áreas de mayor interés en la actualidad y se limitaron a contestar que los relevamientos se efectúan en «distintas zonas del territorio«.

Los técnicos explicaron que la ocurrencia del agua subterránea se basa en dos aspectos fundamentales: la geología y la geomorfología. Por un lado, la primera determina la distribución de los distintos tipos de rocas y sedimentos que de acuerdo a sus propiedades (porosidad, permeabilidad, etc.) podrán almacenar y trasmitir más o menos agua. Mientras que la geomorfología define las áreas de recarga, transferencia y descarga.

No obstante, para ejecutar una perforación también se recurre a datos aportados por el censo de puntos de agua y por los relevamientos geofísicos de las tomografías de resistividad eléctrica.

«El censo de pozos consiste en ubicar y medir los pozos existentes en el área a evaluar, de los que se obtienen datos tales como: profundidad de la captación, profundidad del agua, calidad fisicoquímica, qué formaciones geológicas comprende y si está situado en una zona de recarga, transferencia o descarga. Con esta información elaboramos el esquema hidrogeológico de la zona, lo que ayuda a definir qué tipo de acuífero existe (superficial o profundo), su aptitud para diferentes usos (ganadero, consumo humano) y los caudales estimados (pobres, importantes)», ampliaron al respecto desde el DPA.

Una vez determinadas las áreas más favorables, se inicia con la tomografía de resistividad eléctrica. Con este método se obtienen imágenes del subsuelo a partir de la eyección de una corriente eléctrica controlada en el terreno. Esto permite plantear la ejecución de una perforación o la construcción de un pozo de gran diámetro (jagüel).

Con qué maquinaria se cuenta

Río Negro tiene en la actualidad dos equipos perforadores de agua. Uno fue adquirido, en 2012, con fondos de la Ley Ovina. En una nota publicada días atrás, este medio reveló que la maquinaria era reclamada por Nación tras la derogación de la normativa. Funcionarios del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo lideraban negociaciones para garantizar su permanencia en la provincia.

En 2018, en tanto, se incorporó un nuevo dispositivo que opera mediante un sistema de aire, una tecnología que permite abaratar costos y facilita la perforación en zonas donde el agua escasea.

Además, existen registros de maquinarias más antiguas adquiridas durante las décadas del ’70 y del ’90, aunque todas ellas fueron desguazadas a comienzos de los 2000.

Podría interesarte

Scroll al inicio
Buscar