La crisis institucional y económica en el municipio de Allen parece no tener fin. En los últimos días, el Concejo Deliberante rechazó el proyecto de emergencia presentado por el intendente Marcelo Román y lo instó a elevar una versión mejorada. Asimismo, el gobernador se pronunció y le exigió al jefe comunal “un proyecto de ciudad”. En paralelo, las tensiones con los gremios y las falencias en la prestación de servicios municipales siguen en aumento.
Román: rechazo a su iniciativa y falta de acuerdo con gremios
El intendente se presentó el lunes en la sede del Poder Legislativo local, a la espera del resultado de una sesión extraordinaria. La semana pasada había protagonizado un desplante al decidir no asistir a la reunión de comisiones en la que se analizaba el proyecto de emergencia, pese a la convocatoria de los concejales.
Por su parte, los ediles confirmaron el rechazo mayoritario a la propuesta. Argumentaron que el texto carecía de medidas concretas para enfrentar la crisis y que el gobierno municipal no contaba con soluciones “sostenibles” para la situación financiera.
“Exhortamos al Poder Ejecutivo a presentar ante este cuerpo una propuesta seria, viable y orientada a resolver la emergencia”, señalaron en un comunicado.
Román tomó nota del pedido y se retiró del Concejo rodeado por una multitud de manifestantes. En diálogo con la prensa local, reconoció por primera vez su responsabilidad directa en la crisis y atribuyó parte de los problemas al fallido asesoramiento de los funcionarios que lo rodearon durante su primer año y medio de gestión.
“Llegamos en medio de una crisis económica nacional y tomamos decisiones que no fueron las acertadas. Uno confía en los asesores técnicos, lamentablemente. Hago un mea culpa porque soy el intendente”, admitió.
Una mediación fallida
Representantes de los gremios estatales se reunieron el martes con Román en una instancia de mediación con el Ministerio Público Fiscal. La negociación estuvo enfocada principalmente en resolver la prestación de servicios a la comunidad, dado que el propio jefe comunal y su equipo asumieron las tareas de recolección de residuos.
Sin embargo, el encuentro no llegó a ningún puerto, y ahora los sindicatos evalúan una intensificación de las medidas de reclamo.
«No hemos tenido respuesta de nada y esto cada vez se pone más crítico. No hay un 50 y 50. Nosotros podemos poner de nuestra parte, pero del otro lado no nos ofrecen nada. Ni siquiera nos garantizan el pago de sueldo de este mes«, aseveró Viviana Mercado, delegada municipal de ATE, en diálogo con Literal.

De acuerdo a lo señalado por Mercado, hubo una recomendación de la Fiscalía para que la administración libertaria presente un recurso de conciliación obligatoria, lo que permitiría restablecer el funcionamiento de los servicios. No obstante, habría existido una negativa de la intendencia a efectuarlo.
«Se niegan porque dicen que declararon una emergencia económica, lo cual los imposibilita a presentar una conciliación. Lo único que dice la emergencia es el condicionamiento del aumento salarial. Pusieron peros. Nosotros estamos dispuestos a colaborar, nunca nos negamos a eso», precisó. De hecho, los gremios aportaron propuesta para la reducción del gasto publico, como la eliminación de horas extras y la baja de los sueldos de los funcionarios y la reducción de la planta ejecutiva, que ascendería a 97 personas.
«Vemos que esto no tiene salida por ningún lado. Viven en una realidad paralela y no hay una respuesta favorable. Eso sube el malestar entre nosotros. Ni te cuento si no cobramos el sueldo a fin de mes», expresó Mercado, a la espera de una asamblea que defina medidas.
¿Qué hacer con la crisis en Allen?
Mientras los gremios buscan soluciones inmediatas, los políticos, incluidos el gobernador y legisladores, reclaman una visión a largo plazo para la ciudad.
La legisladora Lorena Matzen (UCR), quien en su momento acompañó la candidatura del jefe comunal hasta su pase a La Libertad Avanza (LLA), habló con este medio y apuntó contra la actitud de Román de “replegarse sobre sí mismo” en lugar de pedir ayuda, y cuestionó el funcionamiento de las instituciones locales frente a la emergencia.
“Acá lo que está faltando es política. Necesitamos que vuelva la política, la política buena, como herramienta de cambio, de progreso, de desarrollo. Llegan estos improvisados que, desde el marketing, parecían buenas personas, parecían que iban a ser buenos funcionarios. Pero este no es el caso. Ya ni siquiera creo que sean buenas personas estos personajes. Y con eso ya no alcanza”, señaló Matzen sobre las causas de la situación.
La legisladora cargó directamente contra Román al considerar que “no está preparado para gobernar”, aunque —sostuvo— el intendente no lo reconoce ni busca asistencia.
“Acá no hay ningún otro culpable: él es el culpable, por cerrado. Pero justamente eso habla de su ignorancia política. Porque una persona que hace política dialoga. No puede ser que se encierre”, afirmó.
Matzen también advirtió sobre fallas institucionales severas que, a su entender, incluyen al Concejo Deliberante y al Tribunal de Cuentas. “Tengo mis críticas respecto de todo este proceso. Existió una impericia terrible, incluso en el Concejo, que ahora que el intendente está tirado en el piso van por todo. Pero hasta hace un tiempo hubo omisiones que no se pueden admitir”, agregó.
¿La salida es la revocatoria?
Para Matzen, la destitución del jefe comunal debería servir como última instancia. En ese sentido, sostiene que Román debe poder «encausar» su gestión antes de pensarse en una salida. “Yo no estoy de acuerdo con la revocatoria. Hay que obligarlo, con las herramientas institucionales, a que encauce. La revocatoria sería el último remedio”, evaluó.
No obstante, volvió a cuestionar que los poderes del Estado tampoco cumplen correctamente con sus funciones, lo que dificulta ese trabajo. “La pelota la tiene él, pero hay que darle un poco de tiempo para ver si acciona. Si no lo hace, que siga el proceso. Yo no estoy a favor de la revocatoria, pero si no hay otra alternativa, y los otros representantes del municipio —que se compone de los tres poderes del Estado— tampoco accionan, al pueblo no le queda otra que seguir adelante”, remarcó.
Un proyecto de ciudad para Allen
Por su parte, el gobernador Alberto Weretilneck también reforzó la idea de que la ciudad necesita un proyecto político. Este paso es una condición necesaria para que la Provincia pueda asistir a la comunidad.
«Que una ciudad esté hoy sin servicios, con una municipalidad ausente, con empleados reclamando por sus salarios, con los vecinos preguntándose hasta cuándo. A nosotros nos preocupa. Pero, como dice el dicho, no hay mal que dure 100 años», expresó el mandatario en un acto de campaña el fin de semana.

Además, cuestionó la falta de comunicación del intendente y la ausencia de una visión de ciudad con la que se pueda articular proyectos. «Si yo no tengo enfrente el proyecto de ciudad para discutir, para sentarme con las autoridades locales, es muy difícil para nosotros, desde el gobierno de la provincia, poder cumplir. Eso es lo que nos ha pasado este último año y medio: no tener con quién hablar para discutir las cosas importantes«, cuestionó.
En ese sentido, Weretilneck recordó otros momentos de la historia reciente, cuando el diálogo entre la provincia y el municipio era mucho más fluido. «Cuando teníamos un proyecto de gobierno, hicimos cosas fantásticas«, precisó y mencionó obras como el edificio del hospital.
A medida que la crisis avanza, el tiempo parece ser el principal enemigo de una solución. Con el diálogo estancado y la falta de una visión clara —según palabras del mandatario—, Allen podría enfrentar consecuencias aún más graves si no se llega rápidamente a un consenso.

