El Parque Industrial II de Roca sumó una nueva empresa de logística, que se convertirá en la segunda compañía en radicarse en el predio. Desde el municipio destacaron que la firma del acuerdo refleja el creciente interés del sector privado en el polo productivo. A continuación, repasamos cómo se lleva a cabo el proceso de instalación de empresas y qué pasos deben seguir para comenzar a operar en la zona.
Las que están y las que estarán
La intendenta María Emilia Soria firmó el miércoles el contrato de tenencia que permitirá a Franco Transportes S.R.L. establecer su base operativa en la ciudad.
De acuerdo a lo presentado a las autoridades, la compañía desarrollará su proyecto de inversión en una parcela de nueve hectáreas, ubicada al norte del predio. Instalará un centro logístico y operativo especializado en la recolección, transporte y tratamiento de aceites usados, con el objetivo de ofrecer servicios estratégicos a la industria hidrocarburífera de la región.
«La llegada de esta nueva empresa refuerza el crecimiento del Parque Industrial II, cuya ubicación estratégica —a solo 9,5 km del cruce entre la Ruta Nacional 22 y la Ruta Provincial 6— le otorga un acceso directo a nuevas trazas viales que conectan con Vaca Muerta, consolidando su perfil como polo de desarrollo productivo y logístico en la región», destacaron desde la comuna en un comunicado.
Actualmente, en el predio se encuentra operativa la empresa Arenas Locales S.A., dedicada al lavado, secado y clasificación de arenas de fractura, una actividad clave para la producción de gas y petróleo no convencional. Además, el Ejecutivo adelantó que otras tres compañías se encuentran en proceso de radicación:
- ZAVECOM S.R.L.: Planta de tratamiento de residuos industriales, patogénicos y otros.
- Eléctrica Patagónica S.R.L.: Planta de ingeniería eléctrica.
- Transportes Cemankar S.A.: Base logística y transporte.
Parque Industrial II: las obras realizadas y las pendientes
La radicación de nuevos emprendimientos en el Parque Industrial II demandó más tiempo del esperado. Uno de los principales obstáculos era la escasa disponibilidad de servicios e infraestructura en el predio, una situación que se logró revertir gracias a acuerdos con Nación durante la gestión de Alberto Fernández.
Actualmente, el área cuenta con conexión de gas natural, agua no potable y electricidad. Además, se delimitaron calles internas y se construyeron colectoras pluviales y desagües, consolidando la infraestructura necesaria para nuevas inversiones.

No obstante, la directora de la Unidad de Empleo y Producción (USEP), Alejandra Rodríguez, destacó que este tipo de proyectos requieren planificación a mediano y largo plazo, y que recién ahora comienza a percibirse su crecimiento.
“Cualquier desarrollo industrial no se consolida en dos años, como muchas veces se escucha. Hoy, el parque cuenta con todos los servicios y es uno de los pocos que dispone de zonificación. Fue un pensamiento estratégico vinculado al desarrollo de Vaca Muerta hace 15 años, y recién ahora se encuentra en una etapa de crecimiento, próxima a dar resultados”, afirmó.
Cómo es el proceso para asentarse en el predio
Rodríguez explicó que el proceso de radicación de empresas también requiere tiempo. De hecho, el propio municipio había anunciado hace varios meses la llegada de Franco Transportes, inversión que recién ahora comenzará a concretarse.
El primer paso lo da la empresa interesada, que debe notificar al municipio cuál será su actividad, cómo se desarrollará, cuáles son sus necesidades de terreno y de servicios, y cuánta cantidad de gas, luz y agua requerirá. Con esa información, desde la USEP se elabora una propuesta sobre los espacios disponibles en el parque para que la empresa pueda establecerse. Si la propuesta resulta de interés, la compañía completa un formulario.
«Este formulario es muy simple: incluye datos básicos, información económica, una memoria explicativa y un diagrama de Gantt. Este diagrama es un cronograma que muestra cómo la empresa realizará su inversión: en el primer año se instalará, montará la planta, a los seis meses habilitará el galpón y al año ya estará operativa«, explicó Rodríguez.
Una vez presentado el proyecto, el Ejecutivo lo evalúa y determina si es apto para la prestación de servicios, verificando, por ejemplo, si la red de agua y luz es adecuada para la demanda de la empresa. A partir de esa evaluación, se puede otorgar la aprobación para la radicación.
Primero la inversión, luego el pago
La ciudad busca que las compañías inicien de inmediato su operatividad. Por eso, a diferencia de otros desarrollos inmobiliarios, se autoriza a comenzar con el plan de inversión antes de iniciar el pago del terreno.
“En la primera etapa, la empresa se convierte en tenedora de la tierra. En el contrato de tenencia, se obliga a realizar la inversión, mientras que el municipio se compromete a asegurarle el terreno durante el tiempo que estimaron necesario para invertir. Una vez finalizada esta etapa y cumplido el contrato de tenencia, se puede avanzar al segundo paso: la adjudicación”, explicó Rodríguez.
El proceso de adjudicación debe ser evaluado y aprobado por el Concejo Deliberante. Tras esa sanción, se inicia el pago del terreno por parte de la empresa.
“La ventaja de este esquema es que la empresa, al llegar a Roca, no tiene que preocuparse por desembolsar de inmediato el pago de la tierra. Esto facilita planificar la inversión que realizará. Es mucho más atractivo que un desarrollo privado, donde primero hay que pagar la tierra, un modelo que a veces genera espacios abandonados, como pudo haber ocurrido en el Parque I u otros lugares”, concluyó.
Los beneficios fiscales
En 2021, el Concejo Deliberante aprobó la ordenanza 4.961, que estableció beneficios de promoción para las empresas interesadas en apostar por el parque. La normativa contempló bonificaciones y eximiciones correspondientes al valor de la parcela y a determinadas obligaciones tributarias.
El artículo 2 menciona dos tipos de bonificaciones: directa e indirecta. La primera refiere a una compensación en el valor de la parcela. Por ejemplo, para las primeras 10 empresas que se asienten se fija un descuento del 65%, sin son empresas industriales, y del 35%, si son empresas de servicios.
Al respecto, desde el municipio aclararon que no existe un valor fijo del metro cuadrado, sino que se determina un promedio en función del mercado. «Una vez que se hace toda la inversión y está listo para escriturar se piden tres valuaciones de mercado. Luego se hace un prorrateo con una fiscal para llegar al valor final. Sobre ese monto se aplican los beneficios existentes. Es decir que está casi completamente bonificado para las primeras diez empresas que se radiquen», especificaron.
Las bonificaciones indirectas, en tanto, refieren al cumplimiento de ciertos criterios. Por ejemplo, se dispuso un 15% del valor de la tierra para aquellas compañías que acrediten cubrir los cupos de la ley de Identidad de Género y de Discapacidad; y de un 20% para aquellas con compromiso con la sustentabilidad ambiental.
Por último, el artículo 4 acuerda eximir de las obligaciones tributarias municipales a las empresas radicadas y en proceso de radicación.

