El gobierno de Río Negro reglamentó el Programa Provincial de Incentivos sobre la Producción Convencional, creado por decreto a fines de febrero. La “letra chica” de la iniciativa busca garantizar una aplicación uniforme del régimen, cuyo objetivo es promover la reactivación de pozos maduros, incentivar nuevas inversiones y aumentar la producción de hidrocarburos convencionales.
El incentivo fiscal
Según precisa la reglamentación, la Secretaría de Energía consideró necesario establecer con mayor claridad el procedimiento de adhesión al programa, la documentación técnica que deberán presentar las empresas concesionarias y los criterios para determinar la producción base y la producción incremental. También fija los mecanismos de certificación, medición, control y fiscalización de las actividades e inversiones comprometidas.
“Una reglamentación específica permitirá dotar de previsibilidad, transparencia y seguridad jurídica a la implementación del Programa Provincial de Incentivos sobre la Producción Convencional”, señala el documento.
El esquema, creado mediante el Decreto 136/26, establece una reducción de la alícuota de regalías al 6% exclusivamente sobre la producción excedente obtenida como resultado de nuevas inversiones. En los casos contemplados por los contratos vigentes, esa producción adicional también quedará eximida del aporte complementario del 3%. Estos beneficios podrán aplicarse por hasta diez años o hasta el vencimiento de la concesión, lo que ocurra primero.
El beneficio alcanza exclusivamente a la producción incremental y no modifica la carga fiscal sobre la producción base de los yacimientos. Tampoco contempla modificaciones en el canon de superficie ni reducciones en las alícuotas de impuestos provinciales, como Ingresos Brutos.
“Río Negro decidió incentivar producción que hoy no existe. Si una empresa invierte, reactiva pozos y logra producir más, esa producción adicional accede al beneficio. Es una herramienta concreta para extender la vida de nuestros yacimientos maduros, sostener actividad y generar trabajo”, afirmó la secretaria de Hidrocarburos, Mariela Moya.
Por qué se creó el programa
Esta iniciativa parte del escenario que atraviesa la producción convencional, tanto a nivel nacional como provincial, que transita un proceso de declinación estructural asociado al agotamiento natural de los yacimientos maduros, la reducción sostenida de las inversiones y el incremento de los costos operativos.
Esta tendencia se profundizó durante la última década, mientras el no convencional incrementó sustancialmente su participación. En Río Negro, por ejemplo, la producción convencional de petróleo pasó de 1,94 millones de metros cúbicos en 2015 a unos 928.000 metros cúbicos en 2025. En paralelo, desde 2024 la producción no convencional comenzó a ganar participación en la provincia y, según los datos preliminares de 2026, ya representa casi el 30% del total de petróleo rionegrino.

De acuerdo con el diagnóstico realizado por la Provincia, la pérdida de competitividad del convencional responde, entre otros factores, a la menor productividad por pozo, la heterogeneidad de los costos operativos, los elevados niveles de agua producida y la incidencia del esquema fiscal vigente sobre proyectos de baja rentabilidad. El impacto, advierte el Gobierno, no se limita a los niveles de producción: también afecta el sostenimiento del empleo y la recaudación provincial.
El diagnóstico oficial sostiene, además, que una cantidad significativa de los pozos con producción marginal podría ser recuperada mediante intervenciones de baja y mediana complejidad. Entre ellas se incluyen trabajos de pulling y workover, la optimización de los sistemas de levantamiento artificial, adecuaciones en las instalaciones de superficie y la aplicación de técnicas de recuperación secundaria.
El problema radica en que estas intervenciones están fuertemente condicionados por la volatilidad de los precios internacionales de los hidrocarburos, los costos de intervención e inversión, los gastos operativos y la participación del Estado en los ingresos. En este contexto, el nuevo programa busca establecer un incentivo fiscal sobre la producción excedente, ya que, bajo el esquema vigente, la recuperación de los pozos no resulta económicamente viable.
Los requisitos para acceder
La reglamentación del Programa Provincial de Incentivos sobre la Producción Convencional establece un plazo administrativo de 30 días hábiles para resolver las solicitudes de adhesión, una vez que la documentación presentada se encuentre completa.
Para acceder al régimen, las empresas operadoras deberán presentar, entre otros, los siguientes elementos:
- Área del proyecto. Deberán precisar si el proyecto comprende la totalidad de la superficie de la concesión de explotación o solo un sector. En este último caso, deberán delimitar el área y especificar las instalaciones de superficie alcanzadas por la iniciativa.
- Plan de Actividades e Inversiones Complementarias (PAIC). Debe incluir, como mínimo, las actividades previstas, las inversiones asociadas y la producción incremental esperada. También deberá incorporar un cronograma anual estimado de ejecución.
- Inversiones originalmente comprometidas. Cuando corresponda, las operadoras deberán detallar las inversiones ya comprometidas en los contratos o acuerdos vigentes al momento de solicitar la adhesión, junto con su respectivo cronograma de ejecución.
- Producción básica mensual. La reglamentación define como producción básica mensual a la extrapolación, mediante una curva de declinación, de la producción actual del área comprendida en el proyecto. Esta estimación deberá contemplar tanto el declino natural de la producción sin nuevas intervenciones como el comportamiento esperado a partir de las actividades comprometidas.
A su vez, para fiscalizar y controlar el cumplimiento de las actividades comprometidas por las concesionarias, Energía queda facultada para realizar las verificaciones que considere necesarias y requerir a las empresas la información y documentación respaldatoria correspondiente.

