La Legislatura de Río Negro sesionó este jueves en un clima de alta intensidad, con el acuerdo por el desarrollo de GNL y la reforma de la Ley de Farmacias como ejes del temario. La jornada dejó en evidencia no solo diferencias de miradas, sino también tensiones en torno al manejo del oficialismo.
IAPID: designaciones y cuestionamientos
El inicio del debate estuvo marcado por un gesto del oficialismo para el vicegobernador Pedro Pesatti, impulsor de la ley que creó el Instituto Autárquico de Planificación para la Integración y el Desarrollo (IAPID).
Como parte del proceso de reactivación del organismo —que llevaba una década sin avances—, la Legislatura avanzó en la designación de sus dos representantes para la mesa directiva.
La propuesta fue presentada por el presidente del bloque de Juntos Somos Río Negro, Facundo López, quien impulsó los nombres de los legisladores Lucas Pica (JSRN) y Leandro García (PJ–Nuevo Encuentro).
La decisión, tomada de manera unilateral por el oficialismo, generó cuestionamientos en la oposición, que volvió a poner el foco en la distribución del poder dentro del Parlamento. “Deberían permitirnos elegir a nuestros representantes. Tenemos que mejorar la calidad institucional”, planteó Luciano Delgado Sempé (Vamos con Todos), en una crítica que apunta al esquema de mayorías que ejerce el oficialismo.
Nuevo nombramiento en el DPA
En paralelo, el cuerpo legislativo avaló la designación de Néstor Pérez al frente del Departamento Provincial de Aguas (DPA). El movimiento se completa con el traslado de Gastón Renda a la presidencia de Generación y Riego S.A.U. (GyRSAU), en lo que el Gobierno presenta como una reconfiguración estratégica para optimizar la gestión del recurso hídrico, aunque también refleja un reordenamiento de nombres en áreas sensibles.

GNL: un acuerdo que no estuvo exento de polémicas
El tramo más extenso de la sesión estuvo dominado por el debate del GNL. El proyecto fue finalmente aprobado con 41 votos positivos y 3 negativos, una mayoría contundente que, sin embargo, no logró disipar las críticas sobre el proceso de negociación.
El miembro informante del Ejecutivo, Lucas Pica, fue el encargado de defender la iniciativa. En su exposición, detalló los beneficios económicos que —según planteó— recibirá Río Negro a partir del acuerdo con Southern Energy (SESA) y San Matías Pipeline S.A.
En ese contexto, puso en valor el impacto del RIGI, al que definió como “una reparación histórica para el interior del país”, y cuestionó a los sectores que objetan el entendimiento con el consorcio energético, con especial énfasis en el peronismo.
“No perdemos nada, porque todo es ganancia para los rionegrinos”, sintetizó.

Desde la oposición, Luciano Delgado Sempé volvió a marcar una diferencia que ya se volvió estructural en el debate: el respaldo al desarrollo del GNL, pero el rechazo a la forma en que se llevó adelante la negociación. “Siempre estuvimos de acuerdo con el GNL, pero estamos en contra de cómo se negoció. Es malo. Y aun así, en un país que se derrumba, donde dos o tres puestos de trabajo son fundamentales, esa dicotomía te pone entre la espada y la pared”, advirtió.
Para graficar lo que considera una desventaja para la provincia, señaló que las empresas podrían cubrir los compromisos asumidos con apenas 81 días de producción, aun cuando los pagos estén previstos a 30 años. En esa línea, insistió en que “las próximas negociaciones deben priorizar al pueblo rionegrino”.
Vota ”con las dos manos”
Las críticas también llegaron desde el presidente del bloque Vamos con Todos, José Luis Berros, quien apuntó contra lo que interpretó como un sesgo del Gobierno hacia el sector energético en detrimento de las economías regionales. “Soy de Roca, del Alto Valle, una zona de peras y manzanas por excelencia. No hemos escuchado al Gobierno provincial decir nada, y ahí también hay trabajadores que están perdiendo sus puestos. Si vamos a atar el destino de la provincia únicamente a estas inversiones, le estamos errando”, planteó, al tiempo que reclamó que este tipo de proyectos generen empleo genuino.
El cruce político escaló cuando Berros respondió a declaraciones previas del presidente del bloque oficialista, Facundo López. En Mañana de Noticias, el viedmense había señalado que, si el peronismo se asume como defensor de los trabajadores, debería acompañar el proyecto “con las dos manos y los dos pies”. “¿Quiénes son para decirnos eso?”, retrucó Berros en el recinto.
López, por su parte, buscó bajar el tono y acusó una descontextualización de sus dichos. “Si va a citar la frase, que la diga completa”, respondió.
No obstante, dejó en claro el malestar con la extensión del tratamiento: “Largo el debate, y eso que es el tercero. Lo bueno es que, a medida que pasa el tiempo, los consensos son mayores. Estoy seguro de que, por algunos matices, el acompañamiento no es unánime”, concluyó.
Farmacias: cambios, negociación y resistencias
La reforma de la ley laboral, que contó con la presencia de la secretaria de Trabajo, María Martha Avilez, fue aprobada por unanimidad del cuerpo legislativo. Asimismo, el proyecto de salud digital —una propuesta impulsada por el Ministerio de Salud— obtuvo un respaldo unánime en general. En este caso, hubo una votación en general, donde legisladores de Vamos con Todos, PJ-Nuevo Encuentro y Cambia Río Negro votaron en contra del artículo 31.
Sobre la reforma de la Ley de Farmacias, la primera en tomar la palabra fue Andrea Escudero (JSRN). “Han pasado 16 años desde la última reforma y amerita que el proyecto se modernice. Esta iniciativa se sustenta en criterios de modernización tecnológica”, argumentó la legisladora, ante la mirada atenta de representantes farmacéuticos que se hicieron presentes en el recinto.
Por su parte, el legislador Facundo López fue el encargado de detallar los cambios, los cuales surgieron de planteos del Colegio Farmacéutico de Río Negro. “No atacamos a los farmacéuticos. Nuestro objetivo es optimizar el recurso profesional, generar mayor competencia y avanzar en la modernización tecnológica. Pero, sobre todo, buscamos que los usuarios tengan mayor cercanía para la adquisición de medicamentos”, afirmó el parlamentario.
Según se especificó, con las modificaciones introducidas al proyecto se evitará que las farmacias se constituyan como sociedades anónimas, un pedido sostenido por gran parte de la oposición.

En cuanto a la regulación territorial, se descartó eliminar el criterio de distancia para evitar la concentración en zonas céntricas. En su defecto, se estableció un radio de 200 metros en poblaciones menores a 15 mil habitantes y de 400 metros en ciudades más grandes. Además, se prevé un esquema de incentivos para fomentar la apertura en zonas periféricas.
A su turno, José Luis Berros solicitó más tiempo para tratar la iniciativa, al considerar que no se trata de una norma urgente. “Es innecesario estar a último momento cambiando el punto y coma. ¿Por qué no presentaron el proyecto con el debido acompañamiento del Colegio y de los legisladores? Propondría que vuelva a comisión y lo trabajemos”, planteó, en una postura que también acompañaron Cambia Río Negro y PJ–Nuevo Encuentro.
Finalmente, el oficialismo rechazó el regreso del proyecto a comisión y avanzó con la votación. La iniciativa obtuvo acompañamiento unánime en general, aunque 14 legisladores se opusieron en particular al artículo 3, que modifica el artículo 30 de la ley vigente, referido a la composición societaria.

