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Río Negro

Re-reelección: de la mano de un municipio, el límite de mandatos vuelve al debate

Ramos Mexía analiza incluir la re-reelección en su Carta Orgánica. Los antecedentes fallidos a nivel provincial y la mirada de los constituyentes de 1988.
Casa de Gobierno de Río Negro.

Ramos Mexía, una localidad ubicada en el corazón de la Región Sur, está en pleno proceso de reforma de su Carta Orgánica Municipal. Entre las modificaciones propuestas a la Convención Constituyente, se incluye la posibilidad de habilitar una re-reelección para el cargo de intendente.

La discusión trasciende los límites de la ciudad. La incorporación de un tercer mandato consecutivo siempre despierta debate por los riesgos que implica para la alternancia en el poder. De hecho, la Constitución de Río Negro solo permite una única renovación consecutiva del mandato para los cargos del Poder Ejecutivo, y los intentos por modificar esta situación terminaron en un completo fracaso.

En esta nota de Literal consultamos la visión de algunos protagonistas de la reforma constitucional de 1988 acerca de la extensión de los cargos provinciales a tres periodos consecutivos. ¿La falta de alternancia fortalece la gestión o debilita la democracia?

«Ocho años no son suficientes»

Ramos Mexía eligió a finales de julio a sus 15 convencionales y se encamina hacia la primera reforma de su marco normativo. El proceso se extenderá durante todo este mes y marcará un antes y un después en la historia política local.

La modificación más polémica es, sin dudas, la que habilita la posibilidad de una re-reelección del jefe comunal. Hasta ahora, el intendente puede cumplir un mandato de cuatro años y renovar por un segundo período igual.

Pese a las críticas que despertó esta propuesta, el intendente Nelson Quinteros aclaró que aún no definió si buscará una re-reelección, ya que proyecta extender su carrera política por fuera del ámbito local. No obstante, defendió la posibilidad de que un intendente pueda gobernar hasta 12 años consecutivos al señalar que ese tiempo es suficiente para que una localidad, como la que administra, pueda proyectar un crecimiento sostenible.

“Ramos fue una localidad donde estuvimos en el fondo del mar. Desde 1983 hasta 2019, cuando asumí, lo único que primó fue la división política. Saquearon al municipio. Hoy tenemos un municipio equipado, con obra pública y servicios, pero lo más importante es que pusimos el municipio en marcha y hay muchos emprendimientos en desarrollo. Creemos que ocho años no son suficientes”, sostuvo días atrás, en diálogo con este medio.

Nelson Quinteros (Todos por Ramos) asumió la intendencia en 2019.

Los intentos de establecer la re-reelección en Río Negro

A nivel provincial, la posibilidad de un tercer mandato consecutivo parece mayormente rechazada, tanto por la sociedad como por la Justicia. Un ejemplo de ello fue lo ocurrido durante la gobernación de Miguel Saiz (UCR).

En 2010, el mandatario envió a la Legislatura un proyecto para declarar la necesidad de reformar la Constitución provincial. Entre los 33 aspectos a modificar, la iniciativa incluía los artículos 125 y 175, que establecen la duración de los mandatos de los legisladores y los límites para la reelección del gobernador y vicegobernador, respectivamente. De esta manera, se abría la puerta para que una eventual Convención Constituyente analizara la posibilidad de un tercer periodo para el mandatario.

Sin embargo, esos planes nunca llegaron a concretarse. Saiz había convocado a una consulta popular —la segunda en la historia de la provincia— para que la ciudadanía se pronunciara sobre la reforma, pero el Superior Tribunal de Justicia (STJ) anuló la convocatoria tras una apelación que cuestionó la validez jurídica del proceso.

La entonces Procuradora General, Liliana Piccinini, dictaminó en contra del Gobierno, argumentando que la continuidad de la consulta era “abstracta” debido a la existencia de proyectos legislativos para una actualización de la Carta Magna presentados con anterioridad. Además, señaló la inconstitucionalidad del Decreto 341, que reglamentaba el esquema de consultas, por “ausencia de necesariedad y falta de razonabilidad”.

En síntesis: la re-reelección en Río Negro nunca llegó a concretarse, pese a algunos intentos posteriores.

Miguel Saiz promovió una reforma constitucional en 2010.

El fallido de Weretilneck

En 2019, la provincia fue objeto de una fuerte controversia cuando el entonces gobernador Alberto Weretilneck intentó postularse para un tercer mandato consecutivo. El extinto Frente para la Victoria, encabezado por Martín Soria, recurrió a la Justicia para frenar la postulación.

En una primera instancia, el Superior Tribunal de Justicia (STJ) avaló la candidatura de Weretilneck. El tribunal interpretó que no existía reelección en sentido estricto, porque el mandatario había asumido el cargo en 2012 tras la muerte del entonces gobernador Carlos Soria, y su primera elección ocurrió en 2015.

Sin embargo, la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) intervino y falló en contra del mandatario, considerando que el STJ incurrió en un «exceso en sus facultades» al permitir la oficialización de la candidatura. En su fallo, el máximo tribunal sostuvo que: “El pronunciamiento emitido pretende suplir la voluntad del constituyente expresada claramente en la previsión contenida en el artículo 175. Es imposible concebir un Poder Constituido que pueda, por designio e inercia, dejar sin efecto una norma constitucional”.

Tras la sentencia, Weretilneck debió ceder la candidatura a Arabela Carreras, quien resultó electa gobernadora.

Arabela Carreras terminó por suceder a Weretilneck en 2019.

Qué opinan los protagonistas de la reforma de 1988

Hasta 1988, año en que entró en vigencia la nueva Constitución de Río Negro, el Ejecutivo solo podía acceder a un mandato de cuatro años. Sin embargo, tras un intenso debate, se incorporó la posibilidad de una reelección consecutiva, bajo el argumento de que cuatro años resultaban insuficientes para desarrollar una gestión.

El artículo 175 quedó redactado así: “El gobernador y el vicegobernador pueden ser reelectos o sucederse recíprocamente por un nuevo período y por una sola vez. Si han sido reelectos o se han sucedido recíprocamente, no pueden ser elegidos para ninguno de ambos cargos sino con un período de intervalo”.

Respecto de una eventual modificación, el abogado y constituyente Edgardo Albrieu se manifestó en contra de ampliar los mandatos para cargos provinciales, aunque se mostró más flexible en el caso de los intendentes. “No estoy de acuerdo, en cargos provinciales, con las re-reelecciones. Dos mandatos de cuatro años me parece suficiente. En cuanto a los intendentes, tengo otra mirada: ahí podría permitirse tres, cuatro o cinco mandatos, según lo que decida el pueblo. En algunas ciudades no hay mucha gente preparada para ejercer esos cargos, seamos realistas. Además, el intendente tiene un contacto personal con la gente. Si hace las cosas mal, te aseguro que no lo van a reelegir. Hay un conocimiento muy grande entre el pueblo y el intendente”, sostuvo.

En la misma línea, el arquitecto y también constituyente Gustavo Casas coincidió en que el límite de ocho años es saludable: “Nos está haciendo bien cuando son dos mandatos. Incluso, siempre son mejores los primeros que los segundos. Hay que alternar, generacional e ideológicamente”, opinó.

”No les hace nada mal a los dirigentes políticos volver al llano de vez en cuando”

El exgobernador Horacio Massaccesi, quien participó además de la reforma constitucional nacional de 1994, ratificó su postura a favor de una sola renovación consecutiva. “Yo acompañé a (Raúl) Alfonsín en el Pacto de Olivos y creo que un proceso de cuatro años, con la ratificación de un segundo mandato, es natural, funciona y permite a quien gobierna y tiene consenso completar proyectos de mediano plazo”, señaló.

El exmandatario y excandidato a presidente mostró oposición con las elecciones de medio término, dado que, según su perspectiva, atentan contra la calidad de la gobernanza: “La Argentina se ha convertido en un país cortoplacista, y en ese contexto es muy difícil consolidar reformas. Los gobernantes se dedican a repartir cosas y hacer cordón cuneta en lugar de construir diques o rutas, porque cada 24 meses deben someterse al juicio electoral. Pero, más de ocho años en el gobierno empieza a ser perjudicial para todos: para quien gobierna, para la oposición y para la sociedad”.

El exmandatario también defendió la alternancia para la calidad de la vida institucional: “Estoy en contra de las reelecciones indefinidas. La alternancia es parte de la razón de ser del sistema. Los oficialismos tienden a ahogar a las alternativas, y cuando eso pasa, el sistema se debilita y deja de funcionar. No les hace nada mal a los dirigentes políticos volver al llano de vez en cuando”, concluyó.

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