Durante los últimos trece años, la política presupuestaria de Río Negro colocó de manera recurrente a la salud, la educación y la seguridad como los pilares fundamentales del Estado provincial. Esa definición atravesó distintas gestiones de gobierno, discursos y coyunturas económicas.
Sin embargo, al observar la evolución de la planta de personal en estos sectores estratégicos, el panorama no resulta ser del todo homogéneo. Los registros muestran trayectorias dispares, con etapas de expansión, otras de continuidades y caídas significativas que dejaron huellas en el funcionamiento cotidiano de la Administración Pública y en la relación con los gremios.
En esta nota, Literal analizó en profundidad el desarrollo de los recursos humanos en hospitales, escuelas y la Jefatura de Policía, y cruzó esos datos con la mirada de algunos de los actores involucrados, para aportar una lectura más precisa sobre cómo se tradujeron esas prioridades en el tiempo.
El presente
En una nota previa este medio examinó el desarrollo de la planta total de Provincia los últimos 26 años, que creció de manera ininterrumpida en un 136%. En ese recorrido, los dos primeros años del tercer mandato de Alberto Weretilneck marcaron un periodo de breve excepcionalidad: se logró una reducción del personal, al pasar de unos 66.300 agentes en 2023 a un piso cercano a los 61.400 en 2025.
Sin embargo, pese a esos esfuerzos iniciales de contención de la masa salarial, las proyecciones oficiales para este año anticiparon un cambio de tendencia. Si se consideran también los cargos retenidos, el sector público registraría este 2026 una leve suba del 6,84%. La denominada “ley de leyes”, aprobada en diciembre, prevé una base de 54.990 agentes en la administración central y los organismos descentralizados, alrededor de 400 más que lo proyectado inicialmente para el 2025.
En este contexto, Río Negro tendrá durante este ejercicio un incremento notorio de cargos en el área de Educación y una suba sostenida en Seguridad, alcanzando niveles de empleo público comparables a los informados durante el último año de la gestión de Arabela Carreras. En términos concretos, la Policía pasará de 9.238 agentes en 2025 a unos 9.353 en 2026, mientras que el Consejo Provincial de Educación crecerá de 35.533 cargos totales —considerando los puestos retenidos— a unos 39.064 en el año en curso.
Salud, parece recuperarse
El panorama es distinto en el área del Consejo Provincial de Salud Pública, donde se prevé una mejora notable de la plantilla. La incorporación de unos 700 cargos nuevos permitiría al sector volver a niveles similares a los de 2021, pero aún así se mantendría notoriamente abajo respecto a momentos posteriores.
En este punto, resulta pertinente hacer una observación sobre la fuerte baja de personal registrada en los hospitales públicos durante los dos primeros años del actual mandato de Alberto Weretilneck. Para ello, es necesario remontarse a marzo de 2024, cuando, en medio de una profunda crisis del sector sanitario, la Gobernación adoptó una postura particularmente drástica:
“Sinceramente, con todo respeto les digo: si alguno o varios trabajadores de la salud pública rionegrina tienen ofertas laborales en el sector privado, por favor rápidamente acepten esas propuestas”, expresó el mandatario en un video difundido en aquel momento.
Las consecuencias de ese mensaje no tardaron en reflejarse en los números. La merma fue notoria y se sintió con fuerza en el sistema hospitalario: de unos 8.400 cargos en 2024, la planta se redujo a alrededor de 6.500 en 2025. Se trató de una caída cercana a los 1.900 puestos en apenas unos meses.
Estas expresiones oficiales estuvieron en línea con lo que venía denunciando el gremio Asspur, que advertía sobre una salida constante de trabajadores del sistema de salud. “Los trabajadores de la salud hemos perdido tanto en términos salariales que hoy prácticamente no tenemos diferencia con los empleados de comercio. Esto genera un éxodo importante, no solo de profesionales que migran al sector privado, donde pueden seguir ejerciendo, sino también de trabajadores no profesionales que se van porque encuentran una mejor remuneración”, señaló tiempo atrás la secretaria general del sindicato, Cesira Mullaly, en declaraciones a Mañana de Noticias.
El recorrido histórico
Durante este año, los cargos en sanidad volverán a crecer. Sin embargo, buena parte de esta expansión del recurso humano estará sustentada en contrataciones temporarias: entre 2025 y 2026 se sumarían alrededor de 1.000 puestos bajo esta modalidad. La planta permanente, en cambio, alcanzará su nivel más bajo desde 2018, con unos 5.903 agentes, es decir, unos 160 menos que el año anterior.
Desde Asspur agregan un elemento clave para comprender el impacto real de estas cifras. “Hoy somos cada vez menos los que seguimos full time en la salud pública. Muchos bajan su carga horaria de 44 a 20 horas semanales para poder trabajar en el sector privado. Entonces, a veces no se ve una reducción total en la nómina, porque siguen figurando, pero trabajan la mitad de horas y, por supuesto, eso reduce la disponibilidad real del servicio”, explican desde el gremio.
Mirado en perspectiva histórica, lo cierto es que la plantilla de Salud prácticamente no ha acompañado el crecimiento de la demanda poblacional. Entre 2013 y 2025, el staff del sistema sanitario aumentó apenas un 4,8%, frente a un crecimiento del 17,6% de la población rionegrina entre los censos de 2010 y 2022.
Con los cargos previstos para este año, el incremento acumulado de la plantilla rondará el 17,9%, lo que permitiría, al menos en términos porcentuales, equiparar finalmente la evolución demográfica de la provincia.
Los años de mayor expansión del personal hospitalario se registraron en el período posterior a la pandemia de Covid-19. El pico se alcanzó en 2024, con un total de 8.413 cargos. No obstante, el salto más significativo se produjo en 2022, cuando se incorporaron cerca de mil agentes. Lejos de ser cifras antojadizas, esos incrementos respondieron al fuerte estrés que atravesaba el sistema sanitario en aquel contexto.
La contracara de Educación
En la vereda opuesta, Educación fue el área que más creció en el período analizado, con un alza del 63% en la cantidad de cargos. En 2013, el staff del Consejo Provincial de Educación estaba compuesto por 23.833 cargos totales, de los cuales 19.775 correspondían a planta permanente, 3.980 a contratos temporarios y apenas 78 a cargos superiores.
Esa suba se aceleró en la segunda mitad de la década pasada. Para 2018, la planta total ya había trepado a 33.642 cargos. No obstante, al año siguiente se produjo la caída más abrupta de la década, cuando el número de agentes se redujo a 28.394. El retroceso, sin embargo, fue transitorio: en los años posteriores el sistema recuperó personal y retomó una senda de expansión.
De acuerdo con las proyecciones oficiales, en 2026 el sistema educativo provincial cerrará con unos 39.064 cargos, de los cuales alrededor de 4.200 corresponden a cargos retenidos. Aun así, el récord histórico de agentes se alcanzó en 2022, cuando —al igual que en otros sectores de la Administración Pública— la gestión de Arabela Carreras registró un total de 39.145 cargos en Educación.
La caída del alumnado
Mientras la planta educativa alcanzó niveles históricos, la cantidad de alumnos mostró señales de estancamiento e incluso retroceso, en un escenario en el que los gremios advierten que el crecimiento de cargos no se traduce necesariamente en una mejora de las condiciones de enseñanza.
Entre 2013 y 2024, la matrícula de las escuelas públicas rionegrinas aumentó en poco más de 4.000 estudiantes, al pasar de 166.034 a 170.216, aunque la tendencia actual se encamina a la baja. Las propias estadísticas oficiales muestran que en 2021 el sistema público alcanzó un pico de 179.922 alumnos, seguido de una caída abrupta de casi 5.000 estudiantes entre 2023 y 2024.
Desde el gremio Unter plantearon que estos números no reflejan la situación cotidiana en las escuelas. Según explicaron, la sobrecarga laboral del sector presenta características similares a las denunciadas en Salud. “A lo largo del tiempo, y no solo en el ámbito educativo sino también en salud, los reclamos que venimos llevando tienen que ver con una sobrecarga laboral. Se ve reducida la atención y estamos inmersos en una sociedad mucho más compleja que antes, donde se requiere mayor personal. Sin embargo, estamos sufriendo cierres de cargos, y eso incrementa la cantidad de tareas que se nos demandan”, expresó a este medio la secretaria general del sindicato, Laura Ortiz. En ese sentido, sostuvo que las aulas continúan funcionando con niveles de ”superpoblación”.

El debate político sobre este punto quedó expuesto durante el tratamiento del Presupuesto 2026 en el recinto. El presidente del bloque de Juntos Somos Río Negro, Facundo López, defendió el aumento de personal en áreas clave, entre ellas Educación. “Nosotros el ajuste nunca lo hemos hecho con los empleados públicos. Si me reclaman más escuelas o más hospitales, obviamente va a haber más personal”, afirmó. Sin embargo, al observar la evolución histórica del empleo estatal, la dinámica de contratación entre estas dos áreas del Estado muestran diferencias marcadas.
Un panorama estable en la fuerza de seguridad
La Policía, por su parte, mostró un crecimiento mucho más contenido, aunque igualmente sostenido. En poco más de una década, la cantidad de agentes en las calles rionegrinas pasó de unos 7.500 en 2013 a los 9.353 proyectados para el año en curso.
A diferencia de otros sectores, no se registran variaciones significativas en la modalidad de contratación. Se trata de un área en el que los ingresos se realizan mayoritariamente en planta permanente, sin presencia de contratos temporarios, al menos según lo que reflejan los informes oficiales.
El pico histórico de efectivos se alcanzó durante los últimos años del segundo mandato de Alberto Weretilneck, cuando la fuerza llegó al número emblemático de 10.000 policías. Ya en el inicio de esta década, durante el gobierno de Carreras, el staff se redujo, aunque volvió a mostrar un leve repunte a partir de 2021 y 2022. En aquellos años, los recursos destinados a la Policía quedaron bajo fuerte cuestionamiento a raíz de diversos hechos de inseguridad, registrados principalmente en el Alto Valle, que volvieron a poner en debate la capacidad operativa de la fuerza y la necesidad de reforzar su dotación.
Durante su regreso a la Gobernación, Weretilneck volvió a poner al cuerpo de seguridad en el centro de su agenda, con la incorporación de nuevos patrulleros y anuncios vinculados a la regularización salarial. “Nuestra Policía está junto a cada rionegrina y rionegrino, tanto en las ciudades grandes como en los parajes pequeños, muchas veces soportando situaciones absolutamente injustas. Porque la Policía forma parte de un sistema, pero muchas veces se pretende cargar sobre la institución la responsabilidad total y absoluta de la seguridad”, afirmó durante el último acto por el Día de la Policía.

En conclusión, las trayectorias de Salud, Educación y Policía muestran que la expansión del empleo estatal no respondió a una lógica uniforme ni a una estricta consonancia con el crecimiento de la población. Por el contrario, el desarrollo de los recursos humanos en los tres servicios esenciales vario de acuerdo a contextos críticos, miradas políticas dispares y prioridades cambiantes a lo largo de estos últimos años.

